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SERVICIOS PÚBLICOS / POLICÍA LOCAL

En la soledad de un pueblo

CarlosRivas

 

Por Emerre IGLESIAS

Los guías caninos de las diferentes policías suelen pertenecer a una unidad en la que trabajan de forma conjunta. Sin embargo, esto no es siempre así. En muchos municipios la Policía Local ya cuenta con algún agente de “cuatro patas” que en algunos casos trabaja en solitario con su guía. Es el caso de Arón, un Belga Malinois que junto a su guía, José Carlos Rivas, recorre a diario en busca de estupefacientes las calles de Loja, un municipio de 20.000 habitantes ubicado en la parte occidental de la provincia de Granada, a unos 50 kilómetros  de la capital de La Alhambra. Rivas consigue saltarse la soledad de su trabajo perteneciendo a la Asociación de Guías Caninos Policías Locales de España que  sirve de enlace entre las unidades de guías caninos de las policías locales fomentando y facilitando el intercambio de información y apoyo técnico a todos ellos.  

Se inicia el día para Arón y Carlos cuando este macho de Pastor Belga Malinois se une a su guía canino y comienza a recorrer las calles de Loja. Si es época escolar, “pasea” junto a los Institutos de Enseñanza Secundario y Bachillerato y su olfato no deja “títere con cabeza”. Rastrea todo posible resto de estupefacientes en busca de esa menudencia que inicia a los chavales por el indeseado camino de la droga.

“El trabajo de Arón siempre es el exterior, donde se juntan los chicos a la hora del bocadillo, o a la entrada o salida del instituto. Al interior sólo iría a petición del director, pero por el momento ninguno solicitó nuestra presencia”, indica Carlos Rivas a LADRIDOS.

Arón ha sido adiestrado desde cachorro, incluso antes, ya que se seleccionan cuidadosamente las camadas. Acaba de cumplir cuatro años y lleva más de tres “trabajando” como policía local en Loja. “Las ocho horas que yo patrullo él siempre viene conmigo, yo suelo llevarlo suelto, trabaja mejor”, matiza Carlos.

Cuando no es época de instituto, Arón pasea por los parques de la ciudad “para que estén limpios,  el objetivo es que no haya ni tráfico,  ni consumo, ni nada”.

Otro de los lugares frecuentados por Arón y Carlos son las fiestas, “aquí en Andalucía hay muchas fiestas y los jóvenes se divierten hasta altas horas de la noche, pero hay que conseguir que no haya estupefacientes en esos lugares. Para  eso está Arón, que con solo acercarse a algunos de los chavales enseguida marca que algo hay”.

Según el policía local, los adolescentes suelen llevar la droga en los sitios más insospechados: “Arón ha marcado droga hasta en un moño en el pelo de una chica. La labor que hacen los perros es insustituible. Ellos están para detectar donde nosotros no llegamos a ver o descubrir, es un complemento necesario y muy eficiente”.

La presencia de un perro adiestrado en detección de drogas es una seguridad para cualquier ciudad, pero sobre todo es una tranquilidad para sus vecinos. “A la gente le gusta vernos pasear por sus calles, así aseguramos que los parques están limpios para los niños, por ejemplo”, añade el guía canino.

Carlos y Arón patrullan por las calles de Loja, un pueblo granadino de poco más de 20.000 habitantes

Para hacer este trabajo es fundamental un fuerte vínculo entre el perro y su conductor. José Carlos defiende que el perro tiene que vivir en casa con  su guía. “Arón vive conmigo, con mi familia. Y lo hará siempre, yo no me planteo “abandonarlo” o “entregarlo” cuando acabe su vida laboral, los perros siempre estarán conmigo”. En estos momentos este policía local tiene tres perros en casa, dos labradoras, madre e hija, y el Malinois. “La cachorra de labradora, Milka, la estoy adiestrando y también será perra de detección, es una pasada como aprende”.

Carlos Rivas se define como educador canino. Con un máster en psicología canina trabaja a nivel privado, sobre todo con perros con problemas de conducta, partiendo siempre de que el can es un animal pensante y emocional.

¿Existe el perro dual?  
En ámbitos policiales o de seguridad a veces se oye que se trabaja con “perros duales”, pero ¿realmente existen?. José Rivas insiste en que en materia de seguridad no deberían de existir, ya que lo considera hasta peligroso. “Si yo llevo un perro detector que también está preparado para defensa es un peligro, porque si alguien por detrás, por ejemplo, hace ademán de ponerme la mano en la espalda para decirme algo, mi perro se va a tirar, ya que está entrenado para ello. Los que llevan perros duales normalmente están adiestrados para que ataquen sólo a la orden, como en el ámbito deportivo, ahí sí es posible, pero en defensa lo veo peligroso”.

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