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LA OPINIÓN

Humanizar los juzgados

Juzgados

Por Vanessa CARRAL PORTILLA, psicóloga de Dogtor Animal

La experiencia de estar involucrado en un proceso judicial es algo estresante para cualquiera. Ahora os pido que imaginéis a un niño o una niña que se vea involucrado en estos procesos, que tenga que asistir a estancias judiciales para ser entrevistado por personas que no conoce, a los que debe contar experiencias muy personales y en algunos casos extremadamente difíciles...

Las sensaciones que ese pequeño siente le impiden en muchos casos dar la información requerida y ordenar su discurso para ofrecer un testimonio válido. Y es que los juzgados son un entorno creado POR adultos PARA adultos, donde la figura de los menores está poco contemplada, donde los pequeños esperan en la sala de espera de todo el mundo, presenciando situaciones desagradables que suman negatividad a lo que ya está sufriendo, que hace que la situación se vuelva aún más incontrolable, más imprevisible, más inestable...

Es ahí donde entran los perros específicamente adiestrados de Dogtor Animal, un servicio pionero en España que se desarrolla actualmente en los Juzgados de la Comunidad de Madrid. Desde Dogtor Animal ofrecemos Perros de Apoyo a Menores en Juzgados. Se trata de animales seleccionados, adiestrados e incluidos en un proceso de seguimientos veterinarios, conductuales y emocionales para ser una presencia tranquilizadora que humanice el proceso en el que el pequeño está inmerso. El protocolo de actuación una vez que es solicitado el servicio para un menor consta de cuatro fases:

- Fase 1: En la sala de espera: en este momento el niño o la niña que está esperando sin saber lo que va ocurrir entrando en una espiral de ansiedad y estrés, ve aparecer al perro de apoyo y, a partir de ahí, rompemos dicha espiral de emociones negativas y centramos la atención en este nuevo cómplice que le acompañará a lo largo del proceso. Un abrazo cálido y sorprendentes habilidades que descubre en el perro hacen que consigamos que el niño sonría, que genere un vínculo encontrando un apoyo incondicional y en último término que se relaje.

- Fase 2: Camino a la Entrevista: En el momento en el que el profesional judicial lleva al menor camino al lugar de la entrevista, éste toma la correa de su nuevo amigo. Así se siente acompañado.

- Fase 3: Durante la entrevista el perro de apoyo se convierte en un facilitador a la hora de obtener la información requerida por el profesional judicial. Para ello el menor se sentará en un sofá en el que el perro estará colocado a su lado favoreciendo el contacto directo, permaneciendo tumbado con la cabeza apoyada sobre el regazo del pequeño mientras este responde a las cuestiones planteadas por el profesional judicial. Es frecuente observar cómo los pequeños no paran de acariciar al perro de apoyo mientras se les pregunta, ya que se trata de una manera de exteriorizar el estrés que esto les supone. El Perro de Apoyo Judicial se convierte en un colchón emocional.

- Fase 4: Despedida: Una vez el profesional termina es importante generar en el menor una situación positiva y dejar atrás recuerdos y sensaciones revividas durante la entrevista por lo que nuevamente realizamos alguna actividad lúdica con el coterapeuta para desviar así la atención hacia una actividad más agradable con el objetivo de que el pequeño se vaya con “buen sabor de boca”. Nuestro perro de apoyo permanecerá accesible al menor todo el tiempo que éste lo requiera. El objetivo es comprobar, por un lado, cómo los pequeños ofrecen testimonios más detallados y fidedignos con la presencia de los perros de apoyo y, por otro, cómo esta presencia reduce las respuestas de ansiedad que demuestran los menores durante estas testificaciones. 

http://www.dogtoranimal.es

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