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El Incual ¿se renueva?

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En noviembre se han recogido las aportaciones de organizaciones o profesionales destacados para ajustar las cualificaciones a la demanda de la sociedad. La Comisión Permanente del Consejo General de Formación Profesional decidió el pasado 10 de octubre abrir un proceso de revisión y actualización de las cualificaciones profesionales con el objetivo de ajustarlas al sistema productivo actual. Una vez recogidas las propuestas de mejora de organizaciones empresariales y sindicales, de las comunidades autónomas, y de entidades y asociaciones profesionales significativas, el Consejo aprobará las modificaciones pertinentes.

Por Carlos XESTAL

El funcionamiento del sistema nacional de cualificaciones profesionales es diferente al sistema educativo en el que todos hemos crecido. La primera diferencia es que es un programa dirigido a los trabajadores, es decir, son acreditaciones que se mueven en el mundo laboral sin ningún valor académico, frente a los títulos tradicionales de Formación Profesional que se desarrollan en el mundo educativo y tienen valor académico.
La cualificación profesional, dividida en unidades de competencia, es un sistema creado para garantizar a empresarios y trabajadores que estos están adecuadamente cualificados para el desarrollo de su trabajo. En la práctica es una manera de dar forma y marcar una preparación mínima a profesiones “nuevas” que no están reguladas en el sistema educativo.
Por este motivo, el adiestramiento canino está incluido en el sistema de cualificaciones profesionales, como forma de dar respuesta a una “profesión” u “oficio” que es demandado por la sociedad.
Para facilitar que todo trabajador tenga posibilidad de acreditar su formación, las unidades de competencia son el agregado mínimo susceptible de acreditación parcial, y se van sumando hasta conseguir el Certificado de Profesionalidad.
El Instituto Nacional de las Cualificaciones dirigido por J. Mariano Carballo, según el escrito enviado a diferentes organizaciones a las que les ha pedido propuestas de mejora del sistema, “trabaja desde 2003 con grupos de expertos tecnológicos y formativos de los distintos sectores productivos en la identificación y definición de las cualificaciones que se van incorporando al Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales, así como en su revisión y actualización”.
“Este Catálogo constituye la base para las ofertas formativas de Títulos de formación profesional y de Certificados de profesionalidad, así como para el reconocimiento, evaluación, acreditación y registro de las competencias obtenidas por la experiencia laboral y por vías no formales de formación”, indica el escrito.
Por este motivo, a través de un cuestionario de contraste recogió hasta el 30 de noviembre, en una dirección de correo habilitada para ello, las valoraciones de los implicados sobre el ajuste de las cualificaciones, cada uno las específicas de su sector, a las necesidades de los sistemas de producción de bienes y servicios así como las propuestas de mejora que considerasen oportunas, con el fin de recabar la información antes del informe preceptivo del Consejo General de Formación Profesional para su posterior tramitación.
Una vez finalizado este plazo, “el Incual analiza las propuestas que desde cualquier sector relevante para la cualificación le hayan enviado”. Tras el análisis de las propuestas se siguen “los cauces ordinarios de aprobación, si procede, por los órganos competentes y, en tal caso, inicia la tramitación normativa para su publicación en el BOE”, según han indicado a LADRIDOS, fuentes del Ministerio de Educación y Formación Profesional.
Según las mismas fuentes, el proceso de modificar y actualizar el Catálogo, en el que está inmerso el Incual, tiene una duración prevista de entre uno y dos meses.
Hasta el momento, en materia de adiestramiento, las tres cualificaciones reguladas tienen unas exigencias formativas insuficientes, e incluso, ridículas, según han señalado a LADRIDOS expertos en el mundo del adiestramiento canino.
La primera cualificación es de nivel II: “Adiestramiento de base y educación canina”, con cuatro módulos asociados a unidades: Técnicas de adiestramiento de base aplicadas a perros, con una formación de 150h; Primeros auxilios aplicados a perros, 60h; Cuidados higiénicos aplicados a perros, 30h y Modificación de conductas no deseadas a perros, 90h. En total 330 horas.
En el nivel III está “Instrucción canina en operaciones de seguridad y protección civil”, con seis módulos, tres de la cualificación del nivel II: Técnicas de adiestramiento de base aplicadas a perros, 150h; Primeros auxilios aplicados a perros, 60h y Cuidados higiénicos aplicados a perros, 30h; más otros tres del nivel III: Adiestramiento de perros para defensa y vigilancia, 120h; Búsqueda y detección de sustancias olorosas con perro, 120h y Adiestramiento de perros para detección, búsqueda, salvamento y rescate de víctimas, 120h. En total, 600 horas.
También en el nivel III “Instrucción de perros de asistencia”, con siete módulos asociados, el del nivel II Técnicas de adiestramiento de base aplicadas a perros, 150h y seis del nivel III: Selección, preparación del cachorro e integración de perros externos a la línea de cría para ser adiestrados como perros de asistencia, 60h; Técnicas de adiestramiento y vinculación aplicadas a perros guía, 120h; Técnicas de adiestramiento y vinculación aplicadas a perros para personas con trastornos del espectro del autismo, 120h; Técnicas de adiestramiento y vinculación aplicadas a perros de aviso, 120h; Técnicas de adiestramiento y vinculación aplicadas a perros de servicio, 120h y Técnicas de adiestramiento y vinculación aplicadas a perros señal, 120h. En total, 810 horas.
Esta formación mínima exigida para “salir con un certificado que te permite darte de alta y comenzar a trabajar” es más que insuficiente, lo que lleva a la existencia de muchos adiestradores caninos “malos” que “no sólo hacen daño al perro que tratan, sino que están haciendo mucho daño a un sector donde hay grandes profesionales”. Según los expertos, “es totalmente necesario regular esta profesión y exigir como mínimo unas completas formaciones regladas con módulos de 2.000 horas que acaben, por lo menos, en títulos de técnicos reconocidos en el sistema educativo”.
Para recibir la formación que marca el INCUAL de manera regulada se debe hacer a través de los centros autorizados por la Administración, que en estos momentos son cinco en España: Murcia, Valencia, Madrid, Asturias y Canarias. Tras la finalización del curso, y si se han superado todos los módulos, se consigue el Certificado de Profesionalidad de la Administración pertinente. En el caso de superar sólo algunos módulos se recibe la acreditación parcial de la unidad de competencia. Para que un centro esté autorizado tiene que cumplir unos requisitos muy exigentes como poseer un campo de trabajo de 1,5Ha, lo que limita las posibilidades.
Uno de los grandes problemas del adiestramiento canino es que existen numerosos cursos que se ofrecen como “homologados” bajo el paraguas del INCUAL cuando en realidad no lo son, son totalmente privados, impartidos por profesionales cuyo prestigio no está reconocido por nadie y no pueden otorgar el certificado de profesionalidad oficial. Eso sí, al finalizar esta “formación”, los alumnos, que han pagado un precio elevado, reciben un “diploma” realizado en el ordenador por los que imparten las enseñanzas sin ninguna validez aparte de un uso decorativo en la pared de una habitación.
¿La revisión que está llevando a cabo el INCUAL acabará con estos problemas? Parece extraño cuando ni siquiera varios de los grandes profesionales del mundo canino de reconocido prestigio en el área de la formación han sido consultados.

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