Mayor agudeza visual para descifrar los gestos del dueño

ShakiraOjos

 

por C. XESTAL

Que la agudeza visual, la habilidad para enfocar los objetos y verlos diferenciados unos de otros, es menor en los perros que en los humanos es sabido desde tiempo inmemorial. Sin embargo, ahora los investigadores Olle Lind, Ida Milton, Elin Andersson, Per Jensen y Lina Roth, en un trabajo financiado por el Consejo Europeo de Investigación, han descubierto que algunos perros, los que viven en familia, desarrollan mayor agudeza visual para descifrar los gestos de sus dueños. En resumen, tienen una visión más brillante, menos detallada y colorida, con un gran ángulo y con gran capacidad de detectar movimiento mucho más lejos que el hombre. 

Según estos investigadores, “los seres humanos han criado y utilizado perros selectivamente durante un periodo de miles de años, y más recientemente el perro se ha convertido en un animal ejemplar importante para estudios en etología, cognición y genética. Estos amplios intereses justifican descripciones cuidadosas de los sentidos de los perros. Todavía se conoce poco sobre la visión del perro, especialmente lo que pueden discriminar en diferentes condiciones de luz. Los seres humanos discriminan visualmente los objetos desde una distancia aproximada de tres veces en comparación con los perros, tanto con luz tenue como con brillante.
En todo el mundo se reconocen alrededor de 400 razas de perros puras, todas descendientes de lobos, y criadas selectivamente por humanos para diferentes rasgos fenotípicos o comportamientos, durante muchos miles de años. No está claro cómo esta domesticación ha afectado a los sentidos de los perros, pero se puede suponer que muchas actividades humanas en las que los perros participan y han sido seleccionados han servido para mantener una demanda estricta de habilidades sensoriales. Por ejemplo en la visión, el alto rendimiento en comportamientos como la vigilancia, el pastoreo, la caza y las interacciones sociales requiere una visión espacial aguda.
Los humanos y los perros tienen ojos adaptados para la visión, tanto en luz tenue como en la brillante, pero las especializaciones de la retina son diferentes. Los seres humanos tienen una región altamente especializada de la retina central con conos densamente empaquetados y células ganglionares, la fóvea, que proporciona alta agudeza visual (habilidad para enfocar los objetos) con luz brillante. Periféricamente, la retina humana tiene una densidad de células ganglionares más baja con bastones que se adaptan a la luz tenue.
Los perros tienen una disposición más variable, donde algunos han conservado las características de lobo de una veta horizontal que les permite ver claramente a lo largo del horizonte mientras que otros tienen un área central que, similar a la fóvea humana, permite visión nítida en una pequeña porción del campo visual.
Curiosamente, se ha sugerido que la veta horizontal se encuentra en razas con cráneos largos, como galgos, mientras que el área central se encuentra en razas con cráneos cortos, como los pugs. Al igual que los lobos, pero diferentes de los humanos, los perros tienen un tapetum lucidum, una estructura que actúa como un espejo reflejando en los fotorreceptores la luz que ya ha pasado a través de la retina, lo que mejora la sensibilidad de la visión porque así aprovechan al máximo la luz que entra por sus ojos.
La agudeza visual depende de la densidad de los fotorreceptores, de las células ganglionares, de la distancia focal y de la calidad de la óptica. Cuando se conocen todos estos factores, es posible predecir la agudeza visual anatómica de un animal, que se puede comparar con las mediciones electrofisiológicas de la corteza o la retina y los resultados de experimentos conductuales. Todos estos métodos se han utilizado para describir la agudeza visual en perros, pero a diferencia de los datos contrastados en humanos, los resultados de estos estudios en canes no dejan de ser ambiguos.
Esto hace que sea difícil comparar la percepción visual en perros y humanos, lo que sería útil para comprender mejor las interacciones entre humanos y perros. Los perros se han convertido en un importante animal de investigación debido a la diversidad y la composición genética y existe una necesidad urgente de revelar las capacidades visuales para poder diseñar futuros experimentos de comportamiento.
Para mejorar el conocimiento sobre la agudeza visual del perro y cómo se relaciona con el rendimiento humano, los autores entrenaron y probaron perros y humanos tanto en condiciones de luz brillante como con luz tenue.
Los perros fueron entrenados para asociar una carta con líneas horizontales (la mitad de los sujetos) o verticales con recompensas de alimentos. En las pruebas, los perros fueron probados por su capacidad para discriminar entre una tarjeta que muestra las líneas horizontales y una tarjeta que las muestra verticalmente. El umbral de agudeza visual se determinó a partir de la repetición de estas pruebas al tiempo que aumentaba la frecuencia espacial (ancho y separación de la franja) de las rejas (recompensadas y no recompensadas al unísono) de prueba en prueba.
El estudio reveló una mayor agudeza visual en perros en condiciones de luz brillante, algunos incluso de dos a cuatro veces mayor. Se corroboró que aproximadamente, en promedio, la agudeza visual de los humanos es tres veces más alta que en perros tanto en condiciones de luz tenue como brillante.
Pero este estudio reveló que la gran variación entre individuos fue sorprendente y también que un perro mestizo alcanzó agudezas más altas (19.5 cpd) que los whippets (6.7-15.8 cpd), que son perros de tiro criados para la velocidad y excelencia de la caza a la vista. Por otro lado, el perro mestizo se cría como un perro de compañía, lo que lleva a la conclusión de que pueden tener una mayor agudeza visual que le permite ver pequeños cambios en las expresiones faciales de su dueño. Por su parte, el investigador McGreevy, junto a su equipo, sugirieron que las razas con esqueleto corto (braquicefálico) tienen un área central con densidad celular ganglionar muy alta que permite una mayor agudeza visual en una pequeña región limitada del campo visual en comparación con las razas de cráneo largo (dolicocefálico). Se cree que la veta horizontal en los lobos les ayuda a rastrear a los miembros de la manada durante la cacería mientras se mantiene la dirección de la mirada sobre la presa. Sin embargo, también podría ser que la visión temporal, para ver el movimiento rápido, es más importante que la alta agudeza espacial.
Otra conclusión es que el rendimiento de los perros era más alto en condiciones de luz tenue que en condiciones de luz brillante (alrededor del 90% de las elecciones correctas en las pruebas con poca luz y el 80% con luz brillante). El resumen de esta investigación puede ser el descubrimiento de mayor agudeza visual en perros, pero con grandes variaciones entre razas

Más campo visual y mejor detección de movimiento

Según el Instituto Veterinario Oftalmológico, IVO, (ivotf.com) los perros están muy bien capacitados para calcular las distancias y detectar el movimiento, pudiendo ver en la oscuridad 4 o 5 veces mejor que un ser humano.
En cuanto al campo visual, lo que se denomina visión periférica, es decir, el espacio que el ojo puede percibir, la zona que se ve sin necesidad de mover el ojo, es bastane más alto en los perros que en los humanos, lo que les permite ver mucho mejor el entorno, aunque su visión binacular, la que es percibida con los dos ojos a la vez, es menor. Mientras que está demostrado que el hombre mirando hacia el frente tiene un campo visual de 180 grados, los perros alcanzan los 250 grados y pueden llegar a los 270 en función de la raza.
Este campo visual depende en gran medida de dónde tengan situados los ojos los animales. Así, los perros que tengan sus ojos más separados o en zonas laterales de su cabeza tendrán más campo visual. Los animales como el zorro o los leones, los tienen situados en la parte delantera de la cabeza para visualizar mejor a sus presas.
Por otra parte, según la Unidad de Oftalmología Veterinaria (www.unidaddeoftalmologiaveterinaria.com) los perros son miopes al tener una agudeza visual menor. Mientras que para el humano un objeto está visible a 6 metros, para un perro sólo lo estará a 20 cm. Sin embargo en cuanto al movimiento, los canes pueden detectar un objeto en movimiento a unos 800 o 900 metros, frente a una persona normal que como mucho lo hará a 500.
En resumen, los perros tienen una visión más brillante, menos detallada, menos colorida pero con un ángulo mayor.
Estas diferencias la suplen con el olfato. Los canes tienen 200 millones de células olfativas frente a los 6 millones que tenemos los humanos.

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