1725142

Síguenos

Perros de unidades caninas

acaban en mal estado

por las guerras políticas

Lee

Vigo, Palma y ahora Granada, son casos donde varios canes han sufrido las consecuencias de una guerra entre diferentes gobiernos municipales. Da igual que un Ayuntamiento sea grande o pequeño, las policías locales, por un bajo coste, van incorporando unidades caninas entre sus efectivos. Por lo general, se trata de un agente con pasión por los perros que se presta a dedicarle horas al asunto. Pero los agentes de cuatro patas no son ajenos a los cambios políticos y sin explicación alguna sufren en su piel el abandono, el ostracismo e incluso el maltrato cuando un nuevo dirigente alcanza el sillón de mando. En otros casos la falta de formación de los guías, o incluso su hartazgo, acaba con un perro de servicio escuálido o lleno de enfermedades.


Por Emer IGLESIAS

 

Síguenos

El caso de Stan Lee, un cachorro rescatado en su día por la Policía Local del Ayuntamiento de Granada que acabó en un chenil durante meses a la espera de “mejor” destino, ha armado un gran revuelo. Un cambio político en el Consistorio provocó una reacción en cadena de sinsentidos que finalizó afectando a un perro que nada tiene que ver con el color de las ideas de los dirigentes elegidos en las urnas.

La historia de Stan Lee comenzó hace poco más de un año, cuando el entonces responsable de la Unidad Canina de la Policía Local de Granada, Óscar del Pino, se lo encontró abandonado y pidió permiso para educarlo e integrarlo en la Unidad. A los responsables políticos de entonces, bajo las siglas del PSOE, no se les escapó que este perro sería un buen escaparate ante la ciudadanía. Los integrantes de la Unidad Canina hicieron por las redes sociales una especie de convocatoria para que los granadinos decidiesen su nombre. Con votaciones y miles de post, acabó llamándose Stan Lee y comenzó su preparación para ser agente local.

Hasta aquí todo bien, por lo menos hasta donde se conocía.  Pero al cachorro le pilló por medio unas elecciones municipales y tuvo la mala suerte de que cambió el color del equipo de GobiernoUna de las primeras decisiones fue apartar de la Unidad Canina al responsable nombrado por el anterior equipo, a la postre también el guía de Stan Lee. Esto llevó al animal recluido en un chenil.

Tras seis meses sin trabajo ni beneficio, Stan Lee saltó de nuevo a los medios al presentar su guía una denuncia por maltrato por lo que calificó de “condena al ostracismo” de Stan como castigo hacia él por ser “delegado sindical”.

Las redes, los medios, los ciudadanos... se volcaron y pidieron al Ayuntamiento que se le diese en adopción a su guía. El Consistorio acabó aceptando que se pudiese ir con Óscar pero bajo la figura de la cesión. En ningún momento contempló darlo en propiedad como sí había hecho, sin embargo, con otro perro. La polémica se enroscó más cuando Óscar no aceptó la cesión por miedo a que se lo reclamasen en cualquier momento e insistió en recibirlo en adopcion plena.

El nuevo responsable de la Unidad Canina, Juan Urbano, vio entonces la oportunidad de darle la vuelta al revuelo mediático y optar por dedicar a Stan Lee a servicios de terapia, ya que, al parecer, le habían hecho unas pruebas y no servía como agente de la Policía Local.

Los políticos utilizaron los medios a su alcance de forma inmediata para difundir lo feliz que está Stan Lee en su nuevo “destino” con numerosas imágenes del perro entre niños con necesidades especiales en el Centro Jean Piaget, algo criticado desde los profesionales en terapia con animales por falta de formación de este perro.

El día 10 de febrero el Ayuntamiento negó la entrega en propiedad al representante sindical en un escrito firmado por el superintendente jefe José Manuel Jiménez, en el que reconoce que la entrega en propiedad ya se había hecho con otro perro, por lo que es legal, pero bajo otras premisas como que el animal era mayor y mostraba “desánimo” para el servicio. 

En el trasfondo de esta polémica, que le pilló de lleno a Stan Lee quizás por estar en el lugar y el momento equivocado, hay una guerra política en la que han entrado a saco guías caninos que, a juicio de expertos del mundo del perro, deberían haberse quedado al margen.

La Policía Local es un servico ajeno al color político del ayuntamiento, pero en Granada no ha sido así. Cuando en la anterior legislatura entró el PSOE  se retiró a Juan Urbano, policía local que llevaba muchos años al frente de la parte cinológica, de la Unidad Canina y ahí empezó todo.

Óscar, delegado sindical de UGT y afín al nuevo alcalde, fue nombrado responsable de la Unidad Canina. Entre sus logros está modernizar las instalaciones, pero también darle mucha visibilidad a los perros por las redes sociales, lo que le reportó críticas por “dedicarse a jugar, a vender, a salir en las redes sociales, pero operativamente cero”.

De esta forma Stan Lee se convirtió en bandera del equipo de gobierno socialista y de su guía sindicalista, así como en arma arrojadiza. Por otra parte, no pasó las pruebas que se exigen para acabar su formación y comenzar a trabajar. Fue “examinado” por un experto ajeno al servicio, según el Ayuntamiento. Algo que Del Pino denuncia ya que las realizó “Felipe Villanueva, un instructor canino que imparte cursos de adiestramiento en el club privado, MG, propiedad de Juan Urbano”.

Filias políticas

A la postre un entramado de filias políticas que ha acabado con un perro seis meses en un chenil y que de la noche a la mañana ha “aprendido” a ser perro de terapia.

Así, Stan Lee primero fue imagen por las redes sociales de un equipo de Gobierno por ser rescatado y destinado como agente canino y ahora es nuevamente imagen, pero de otro color político y “vendido”  como terapeuta haciendo feliz a niños con discapacidad.

Los profesionales de distintos ámbitos del mundo del perro consultados por esta revista insisten en que, a priori, parece que el Ayuntamiento de Granada con el caso de Stan Lee ha tomado una medida “muy a la ligera” condicionada por dar una respuesta política a una situación con revuelo en la ciudadanía.

Ahora la cuestión es dilucidar si realmente un perro que ha sido adiestrado para ser agente de la autoridad puede pasar a ser de terapia de la noche a la mañana y, además, con menores con discapacidad.

De forma gradual

Antes de introducir un perro en una sesión de terapia hay que preparlo, seguir unas pautas, y hacerlo siempre de forma gradual.

Desde la Fundación Affinity indican que “Después de entrenar al perro y para garantizar que disfruta de su participación en su intervención así como su bienestar, lo mejor es introducir el perro, de manera gradual y paulatina, a diferentes tipos de sesiones y grupos de usuarios”.

La premisa para que un perro actúe de terapeuta es que siempre haya en el equipo un profesional de la salud o de la educación. Vets & Clinics remarca que los perros de terapia son “animales previamente adiestrados e integrados a un equipo multidisciplinar formado por profesionales de la salud y la educación, que ayudan a mejorar el contacto interpersonal y social de los pacientes, así como a favorecer su actividad física y mental”. 

Supervisado por un terapeuta

Nicolás Montes, dueño de Hachiko Educación Canina, y responsable de la terapia con perros en diferentes centros de Granada como Aspace, Hospital Virgen de las Nieves o el centro de educación especial Purísima Concepción, entre otros, insiste en declaraciones a LADRIDOS, en que la función de estos perros “es estructurada, planificada y supervisada siempre por un terapeuta”. 

En el hospital Sant Joan de Déu,  pionero hace más de diez años en introducir un proyecto de Terapias Asistidas con Animales en un hospital, aseguran que “los perros son seleccionados y están adiestrados para realizar esta labor desde sus primeras semanas de vida”. 

Según Boris Levinson, un psicólogo que llevó a cabo varios estudios para conocer los beneficios de la terapia con mascotas, “estas, no solo son una forma de terapia agradable, sino que aportan muchos beneficios físicos, psicológicos y sociales”.

Silencio del Ayuntamiento

LADRIDOS se ha puesto en contacto por diferentes medios con el departamento de comunicación del Ayuntamiento de Granada para recabar la información del edil de Seguridad Ciudadana, César Díaz,  de quien depende la Policía Local, sobre las medidas que se han tomado sobre Stan Lee, cuál es su situación y qué proceso ha seguido para que actúe como perro de terapia. Por el momento, no hay respuesta alguna.

 

Palma de Mallorca, enfermos

Después de nueve años con la Unidad Canina en marcha, el Ayuntamiento pensó que era muy cara, la eliminó de un plumazo y envió a los tres agentes caninos a la perrera. Los medios se hicieron eco de la situación de los tres perros, un pastor alemán, un pastor belga y una labradora, y llovieron las críticas.  Mientras se decidía el futuro de los tres agentes que durante nueve años colaboraron en localizar personas desaparecidas y rastrear drogas, su vida transcurría en un chenil de la perrera de Son Reus en total soledad, donde los veterinarios descubrieron que dos de ellos padecen leishmania. Las críticas y la movilización ciudadana hicieron rectificar al equipo municipal que acordó trasladar a dos de ellos a su  Unidad Equina, en Bellver, donde deberían ser atendidos por antiguos integrantes de la Unidad Canina, pero miembros de la Unidad Equina han denunciado que nadie se ocupa de ellos y están en total abandono.

Vigo, encerrados

Cuando la Unidad Canina de Protección Civil de Vigo desapareció sus 12 perros acabaron encerrados en pésimas condiciones higiénicas, sin agua ni alimentos, con graves heridas, sin asistencia veterinaria. La alarma saltó cuando dos de los antiguos voluntarios acudieron a una clínica veterinaria para sacrificar a una perra, Vespa, con una pata gangrenada y en una situación lamentable. Los veterinarios consiguieron la cesión del animal que pasó a depender de una protectora. El caso llegó hasta el Seprona, que denunció a los dos voluntarios. Vespa llegó a ser el buque insignia de la Unidad de Protección Civil y junto a sus once compañeros caninos participó en varias búsquedas de personas y acabó maltratada

 

 

stanleeotroguía

{article Un perro de detección necesita mucha preparación para ser terapeuta}[link][title][/link]
[text limit="400" strip="1"]
[readmore text="Información relacionada"]{/article} 

 

 

 

Hachiko {article title="\"Hay que tener en cuenta la personalidad del animal antes de que sea un perro de terapia\""}[link][title][/link]
[text limit="400" strip="1"]
[readmore text="Información relacionada"]{/article}

 

 

 

TAMBIÉN EN LADRIDOS

Pin It