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Ni un cadáver de murciélago sin rastrear

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Por Elvira Álvarez Gayo

La proliferación de parques eólicos por toda la geografía de nuestro país produce un impacto en el medio ambiente. Desde el mismo momento que comienza la construcción, muchas aves están en peligro lo que obliga a una vigilancia constante para evaluar el daño. Este trabajo es el que hace el biólogo y adiestrador Laureano Prieto en el Norte de España con sus dos perras mestizas, Lima de Villastur y Ara, adiestradas especialmente para detectar cadáveres de murciélagos que “caen” en los parques.

Lima de Villastur y Ara, las dos son perras de raza mestiza, tienen 6 años cada una y también comparten especialidad. Ambas están adiestradas para la localización de cadáveres de murciélagos. Estas dos perras expertas forman parte del equipo de Ibys Medioambiente, al que también pertenecen dos setter inglés que están especializados en la localización de aves. Ellos son una hembra, Menta, de 7 años, y un macho, Brasso, de 11, que se jubila este año de las labores.
Este gran equipo que realiza labores de evaluación y seguimiento ambiental se completa con Gretta, una hembra de bracco alemán propiedad de la misma empresa, que actualmente, como publicó LADRIDOS en mayo, es experta en mapaches pero comenzó trabajando en la detección de cadáveres de murciélagos.
Cada uno de ellos realiza un tipo concreto de trabajos, aunque, tal como explica el biólogo y adiestrador Laureano Prieto Fabián a LADRIDOS, “en ocasiones pueden desempeñar más de una función, si bien no solapadas en el tiempo por regla general”.
“Todos ellos tienen un buen carácter, viven en una finca de campo en Oviedo, con instalaciones individuales y atención diaria, y no solemos tener ningún tipo de problema de convivencia entre los perros con los que trabajamos”, explica el responsable de Ibys Medioambiente, “se crían normalmente juntos desde pequeños, en contacto continuo con personas y niños y no hay ningún tipo de problema”.
En cuanto al adiestramiento, relata que “se realiza por parte de personal de la empresa, no antes de los 7-8 meses de edad, primero mediante un adiestramiento básico de obediencia y posteriormente mediante señuelos específicos del trabajo al que se van a destinar, para crear una base que luego se complementa y pule con adiestramiento en el campo, en las condiciones en las que lo van a desarrollar en su momento”.
Laureano Prieto detalla que su empresa realiza trabajos con perros “desde 2002, y en seguimientos de mortalidad desde 2012” e indica que “trabajamos a nivel estatal, sobre todo Asturias, Galicia, Cantabria, León y Madrid”.
Son encargos que “se realizan de forma directa para administraciones o bien para empresas privadas en cumplimiento de las obligaciones que les impone la legislación, suelen realizarse durante la fase de establecimiento de las infraestructuras, y con posterioridad, a modo de seguimiento periódico para ver la evolución y afección sobre la fauna de estas infraestructuras”, explica Prieto Fabián.Un día de trabajo
Los perros que trabajan en parques eólicos, torres de alta tensión o aeropuertos realizan su cometido “de día, normalmente aprovechando las primeras horas del día por razones de temperatura, especialmente en la época cálida”, cuenta el responsable de Ibys Medioambiente. “Cada perro trabaja unas dos horas, dándole descanso y empleando otro perro, para evitar así fatiga de búsqueda y asegurar una prospección en adecuadas condiciones” e indica que “se suele trabajar entre 6 y 8 horas por jornada”.Imprescindible,
buen carácter
Laureano Prieto asegura que “para hacer este tipo de trabajo los perros no necesitan características especiales”. “Simplemente un buen carácter, que todos los perros con adecuados cuidados lo tienen...y ellos ya ponen el resto”. En cuanto a las necesidades, sostiene que “son básicas, la verdad, una obediencia adecuada y que disfruten haciendo lo que hacen”.

www.ibysmedioambiente.es

¿Cuántas aves mueren en los parques eólicos?

Según un estudio realizado por SEO/BirdLife tras consultar los informes de vigilancia de unos 136 parques eólicos de España, la mortalidad mínima detectada media es de unos 2 individuos por aerogenerador al dia. El porcentaje de cadáveres que desaparecen por efecto de la depredación entre los muestreos realizados varía, pero  teniendo en cuenta que los muestreos se llevan a cabo cada 15 días, los estudios coinciden en que la tasa de desaparición es superior al 95%. El porcentaje de cadáveres que son detectados por los vigilantes ambientales es variable, entre un 13% y un 53%, ya que depende de la estructura de la vegetación, de la capacidad del observador o de las condiciones ambientales. El porcentaje más alto suele ser donde se usan perros detectores, ya que pueden peinar un área más grande y son más eficaces.

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