Transporte  en vehículo: ¿maletero, asiento, jaula,  transportín?

 

perrocoche

 

Por Óscar Rekalde

Según las estadísticas que baraja la Dirección General de Tráfico, el 82% de las mascotas que hay en nuestro país viajan alguna vez en vehículo con sus dueños y los más viajeros son perros y gatos. Pero. ¿lo hacen de forma correcta? ¿Dónde y cómo tienen que viajar? ¿En los asientos? ¿En el maletero? ¿En un trasportín? ¿En jaulas preparadas? Lo cierto es que si no van de la forma correcta y con sistemas de retención, la multa puede ser de 100 euros.

Cada vez es más normal ver a un perro en un coche viajando con su guía.  Muchas familias ya no conciben sus vacaciones sin su mascota, y todos los que practican algun tipo de deporte canino como IPO, Obediencia, Agility, Mondioring... etc, realizan traslados con asiduidad para asistir a competiciones nacionales o internacionales.
La primera norma que contempla la Dirección de Tráfico para el transporte de un perro es que vaya sujeto, ya que considera a las mascotas un tipo de mercancía y como tal  debe estar atada al coche para que no se pueda caer, desplazar, o pueda comprometer la estabilidad del vehículo.
Lo cierto es que las dos leyes que regulan la circulación: el Reglamento General de Circulación y la Ley de Seguridad vial apenas especifican nada de cómo se debe transportar un perro en coche en España, limitándose a señalar algunas características básicas de conducción que se deben tener en cuenta como que el conductor debe mantener libertad de movimientos, un campo de visión necesario y atención permanente a la conducción. Los perros sólo los nombra en un párrafo en el que se señala que “Se debe mantener una adecuada colocación de los objetos o animales transportados”.
La DGT ha editado un recurso didáctico de 16 páginas a modo de cómic bajo el título“EL PERRO y la seguridad vial” que reparte en colegios,  centros educativos, lugares municipales o asociaciones, en el que se centra fundamentalmente en cómo pasear al perro por la ciudad y las instrucciones para llevarlo en vehículo se resumen en dos pequeños párrafos.
El primero en la parte de lo que no se debe hacer: “Llevar al perro suelto en el interior del vehículo, ya que puede molestar o distraer al conductor del mismo y ser causa de accidente”.
El segundo incluido en lo que se debe hacer: “Cuando viajamos con perros en el interior del vehículo, se colocará un separador que impida que ocasione molestias o pueda ser causa de distracciones”.

SEGÚN LA DGT, EL 50% DE LOS CONDUCTORES VIVE SITUACIONES DE RIESGO POR NO LLEVAR EL PERRO SUJETO
Ante esta falta de legislación clara es importante tener en cuenta algunas recomendaciones.
Si optamos porque el perro vaya en el interior del vehículo, dos formas son las más seguras: dentro de un transportín duro debidamente agarrado o con un arnés doble sujeto al cinturón de seguridad. El trasnportín debe ser duro ya que en caso de accidente es lo que más le protege, debe ir en el asiento bien inmovilizado o en el suelo entre los asientos.  Esta solución suele ser útil para perros pequeños. El arnés doble es uno específico que lleva una parte añadida por donde debe pasar el cinturón. No es recomendable usar las correas que se enganchan al cinturón y al collar del perro, ya que en caso de accidente hay dos riesgos: estrangularse o dar un golpe mortal a los viajeros de la parte delantera.
Si se opta por llevarlo en un maletero abierto, también hay dos opciones: dentro de transportín o jaulas construidas al efecto o suelto pero en este caso con un separador  fuertemente agarrado y que no permita el paso del perro a la parte de los ocupantes.