Donde el olfato nos lleve

Rastro FH y StPr, mantrailing, venteo, búsqueda de objetos, detección de enfermedades, rescate de personas sepultadas... son términos que oímos a diario y nos parece imposible de conseguir con nuestro perro. Pero no es así, es mucho más fácil de lo que pensamos porque para ellos es natural. Te damos unas pautas. Diego Lorenzo, militar en la reserva de la sección de perros de la guardia real y apasionado de las disciplinas caninas de rastro deportivo, describe de manera sencilla y clara cómo iniciarse en estas actividades
Por Diego LORENZO / Rastro FH y StPr - Club Torrejón
Las disciplinas olfativas están de moda y con toda la razón. Prueba de ello es que cada vez son más los propietarios que me preguntan qué actividades o juegos de olfato pueden practicar con sus compañeros de cuatro patas.
Primero vamos a ver las grandes ventajas que tienen las disciplinas de rastro:
-No tienen límite de edad, ni para el perro ni para su guía.
Se adaptan a cualquier entorno: tanto interiores como exteriores, haga frío, calor o truene.
-Mejoran la comunicación, refuerzan el vínculo en el binomio y fomentan el autocontrol del perro.
-Además, cubren necesidades ancestrales profundamente arraigadas en la especie canina.
Recordemos que, según la taxonomía, el Canis lupus familiaris es un animal macrosmático, altricial, gregario, social y cazador.
El olfato es mucho más que un sentido: es su herramienta principal para sobrevivir, relacionarse y reproducirse.
¿Qué perro es ideal para las disciplinas olfativas?
Indudablemente todos. Da igual la raza, el tamaño o la edad: cualquier perro puede disfrutar y aprovechar estos ejercicios si el objetivo principal es pasarlo bien y que hagan una actividad lúdica.
Desde luego, muy diferente es si pretendemos competir a un nivel alto, ahí lógicamente y dependiendo de la disciplina, hay razas que sobresalen frente a otras principalmente por sus aptitudes innatas.
¿Y qué hay del guía o dueño del perro?
Aquí sí existen requisitos que marcan la diferencia:
1. Motivación y ganas de aprender.
2. Capacidad para gestionar la frustración, porque los resultados no siempre suelen llegar a la primera.
3. Paciencia y constancia, cualidades imprescindibles en ejercicios de alta concentración, como son los de rastro.
¿Como puedo iniciarme en estas disciplinas?
Debes saber que todos los perros utilizan su olfato desde que nacen. Nuestro objetivo es que lo use adecuadamente en aquellas circunstancias que nosotros le propongamos hacerlo y, por supuesto, que le resulte beneficioso y lúdico.
La búsqueda de su comida o de su juguete preferido puede ser una forma correcta para fomentar estas actividades en la base.
El rastro: belleza sin fuegos artificiales
El rastro es apasionante, aunque poco explosivo. No ofrece la acción trepidante que suele atraer a los más jóvenes, pero su encanto reside en otra parte: trabajar bajo una concentración intensa, superar obstáculos con perseverancia y disfrutar de la sutileza de la nariz de nuestro perro.
El entrenamiento no influye
El Grupo de Investigación en Etología Comparada junto al Grupo de Investigación del Cerebro Canino NAP, ambos de la Universidad ELTE de Budapest, Hungría, realizaron un estudio para comprobar el rendimiento olfativo canino. Su objetivo fue evaluar este rendimiento tanto en perros preentrenados como no. Para ello, analizaron 551 perros, 524 de ellos animales de familia y 27 de detección de explosivos.
Tras una serie de exhaustivas pruebas, su método de trabajo se centró en probar a los perros con la NDT, Tarea de Detección Natural, que no requiere entrenamiento alguno.
“Curiosamente, el éxito en la prueba olfativa no se vio afectado por el nivel de entrenamiento de los perros. Incluso los perros que recibieron entrenamiento de tipo olfativo como compañeros de familia o perros de detección, no tuvieron un mejor desempeño”, matizan en su estudio publicado en el directorio científico Scientific Reports de Nature. En sus conclusiones indican que “Sorprendentemente, los perros con niveles de entrenamiento más altos fueron incluso más lentos para completar el último nivel exitoso, lo que sugiere que la experiencia de entrenamiento previa no solo no aumenta el éxito de los perros, sino que puede interferir de alguna manera con la finalización de la tarea. Este hallazgo puede explicarse por el hecho de que los perros más entrenados podrían haber intentado resolver la tarea vinculándola con otras situaciones de entrenamiento familiares, o los perros que fueron entrenados para señalar en una situación concreta fueron un poco más inseguros cuando tuvieron que señalar espontáneamente un olor de señuelo no entrenado”.
En cuanto a las razas, los border collies, seleccionados para pastoreo, alcanzaron niveles de éxito más altos que los golden retrievers, vizslas húngaros/alemanes y basset/bloodhounds, seleccionados para tareas de caza/olfato. Los beagles encontraron la comida escondida más rápido que los border collies, basset/bloodhounds, golden retrievers, labradores y cocker spaniels. Los perros con mayor capacidad de respuesta al entrenamiento tuvieron mayor éxito, mientras que un mayor nivel de entrenamiento se asoció con una búsqueda más lenta y exitosa.
A los largo de la historia
Mesopotamia
Los perros de caza vivían en la élite de la sociedad
Egipto
Los faraones les otorgaban cualidades divinas
Grecia y Roma
La caza pasó a deporte y entrenamiento militar
Edad Media
Un pasatiempo de la nobleza
Renacimiento
Un hito con razas especializadas
Era moderna
Avances en las técnicas de cría
Actualidad
Los perros de rastro son fundamentales en los cuerpos policiales
(Páginas 16 y 17)
Mantrailing: el arte de buscar (y encontrar) a una persona
“El rastro es el niño feo de la competición canina”

