Un pastor mallorquín, tricampeón del mundo de morfología

A este lado de la pista presentamos a Pep, con 51 kg, 71 cm de altura a la cruz, 3 campeonatos mundiales consecutivos, campeón en 19 países y también en cinco países diferentes, a sus 4 años busca contrincante para los próximos eventos. Cuando pisa la moqueta se crece tanto que no tiene rivales. La raza de perro pastor mallorquín, usado también como guardián, vuelve para ofrecer una alternativa a razas foráneas de pastores
Por Miguel PELE
El Club nacional del pastor mallorquín está de enhorabuena y más aún su secretario, Marino Talavante, porque uno de sus perros, Pep Gonella, acaba de ganar por tercera vez consecutiva el mundial de morfología celebrado en Bolonia, Italia.
“Estamos contentos, pero sobre todo por la raza, que se está dando a conocer a nivel internacional. Necesitábamos un empujón y este perrotón nos lo ha dado. No hay nada de magia, porque empezamos en el año 90 y en todos estos años hemos luchado por lograr ejemplares como este”, afirma Talavante.
Bajo el afijo de Can Benet, hijo único en el parto de una perra que fue campeona de Europa, a sus cuatro años ya ha roto todas las previsiones. Al principio el perro no le gustaba, lo veía larguirucho, patilargo, no le llenaba los ojos, hasta que un juez canino malagueño se los abrió.
El perro se fue formando, se estabilizó, con un estándar puro al 100% y con una ventaja sobre los otros competidores: le gusta el show. Es el típico perro que cuando ve la correa, el transportín y el coche para ir a la exposición, se crece, se pone contento y sin inconvenientes si tiene que viajar en coche dos días a Suecia.
En el ring, la moqueta, la música y el ruido le hacen venirse arriba. Su carácter ayuda a que se pueda presentar mejor y anda como perro por su casa. Cuando lo tienen que examinar se deja tocar por todos lados, no tiene problema ninguno, le gusta, así que los jueces lo tienen fácil.
¿Y cómo es Pep?
Como buen macho de la raza pastor mallorquín, está en los 51 kg y en los 71 cm de altura de cruz, dimensiones que están en el máximo del estándar en cuanto al altura y por encima en lo referente a peso. Ya se mandaron modificaciones a la FCI para que se aumente el dato del peso, pues a mitad del siglo pasado no se alimentaban ni tenían los cuidados veterinarios de ahora.
Tan seguro está Talavante de su perro que cree que no tendrá rival en Suecia cuando se celebre la europea, porque “No hay ningún ejemplar que se le pueda comparar y más si lo acompaña posiblemente uno de los mejores handler de España”. Otro dato es que lleva dos años sin participar en competiciones en Mallorca, porque ni siquiera sus descendientes se le acercan.
Como ejemplar del grupo 1 de perros pastores, entre los títulos que acumula este campeón están las tres mundiales, dos europeas, tres de monográfica, campeón de 19 países, aparte de campeón internacional y el único ejemplar español que ha logrado subir al podio en cinco países diferentes. Ahí queda eso y lo que aún falta por llegar.
Talavante también fue nominado para optar al mejor criador de raza española, nominación que también se hacía por primera vez en esta raza, cuando la mayor parte del jurado nunca ha visto un ejemplar de ca de bestiar. “Que en toda España estés nominado entre los cinco mejores criadores esto es algo que también te anima”.
Expectativas de futuro
Mirando por la raza, como en otras, el miedo que tienen es que se ponga de moda. Se pretende da a conocer al pastor mallorquín, que sepan que existe, que puede competir de tú a tú con otras razas de pastores más conocidas, pero temen que cuando llegue la moda se pierda la esencia de la raza y, sobre todo, la calidad. “Antes me llamaban para pedirme un pastor mallorquín, ahora quieren un hijo de Pep, pero habrá que saber quién es la madre”.
En el caso de este criador, el precio de un cachorro está en 800 euros, con todas las garantías sanitarias, microchip, ADN e hijo de campeón del mundo, lo que indica que la cría no se hace por negocio sino por una fuerte apuesta para recuperación de la raza.
A Pep le ve mejor futuro que presente, porque a pesar de tener solo cuatro años y haber conseguido tantos títulos, ahora comienza su madurez. Y con respecto a la raza en general, hay unos 60 criadores y en una monográfica conocida como el Gran premio, hace dos años se presentaron 118 ejemplares y el año pasado otros 92, una muestra más de que son un éxito de participación.
En los últimos 10 años se ha pasado de cero a 100, habiendo conseguido recuperar el color atigrado. El registro de la raza lo lleva la Consellería balear, pero todo lo tramitan a través de la RSCE.
La guinda a este pastel la puso el presidente del Consell de Mallorca, Lorenç Galmés, que recibió al tricampeón del mundo Pep Gonella junto a sus propietarios, Cristina Bosh y Marino Talavante, a los que también trasladó su reconocimiento por el trabajo que lleva realizando el Club nacional del pastor mallorquín para recuperar esta raza.
Los datos
4 años tiene este campeón
3 títulos de campeón del mundo consecutivos
(Páginas 20 y 21)
Pastor mallorquín: poco de pastor, mucho de guardián
El ca de bestiar tiene hermanos mellizos

