La temida torsión de estómago: el caniche encabeza las fatídicas estadísticas

La investigación realizada con 47.444 perros inscritos en el Proyecto de Envejecimiento Canino del 16 de diciembre de 2019 al 31 de diciembre de 2023 desbanca al pastor alemán como la tradicional raza más proclive a sufrir una torsión de estómago, frente al caniche de tamaño mediano o grande que por primera vez encabeza la fatídica estadística. Según las conclusiones de los investigadores, los canes de raza pura, machos, de complexión delgada y con más de 40 kilos tienen todas las papeletas para vivir un episodio de torsión, independientemente de su dieta o estilo de vida. Un estudio de la universidad de veterinaria de Texas con casi 50.000 perros concluye que raza pura, macho, más de 40 kilos y delgados, son riesgos de sufrir esta enfermedad
Por Emer IGLESIAS
El objetivo del equipo de estudiosos bajo la dirección del profesor Morgan A. McCord del Departamento de Ciencias Clínicas de Pequeños Animales fue actualizar y analizar los datos de prevalencia e incidencia de la dilatación-vólvulo gástrico (GDV) (lo que se conoce como torsión gástrica) en perros de compañía en EEUU y evaluar los posibles factores de riesgo basados en datos del Proyecto de Envejecimiento Canino.
El estudio se realizó entre diciembre de 2019 y diciembre de 2023 con datos de 47.444 perros inscritos en el citado Proyecto que se lleva a cabo en Estados Unidos.
En comparación con los controles, los perros con mayor probabilidad de sufrir torsión fueron los de raza pura, los machos, los que tenían un peso corporal mayor de 40 kg, una condición corporal baja y los caniches o mezclas de caniches. No se observó un aumento en la probabilidad de DGV asociado con el comportamiento temeroso/ansioso, el estado de castración, la edad de castración, el tipo de dieta ni el número de comidas diarias.
La identificación de los caniches como la raza con mayor incidencia de torsión de estómago fue novedosa. El aumento de tamaño corporal, la baja condición corporal y el sexo masculino se confirmaron como factores de riesgo para el desarrollo de GDV, pero este trabajo no identificó el aumento de la ansiedad ni la dieta como factores de riesgo.
Giro del estómago
La dilatación-vólvulo gástrico (GDV) es una afección potencialmente mortal que se caracteriza por la mala posición del estómago, la rápida acumulación de aire en dicho órgano, el aumento de la presión intraabdominal, el shock cardíaco y, en ocasiones, la muerte. El proceso es claro: los ligamentos intraabdominales debilitados permiten que el estómago gire de 90° a 360°, lo que impide la salida normal de gas del cardias o el píloro. A pesar de los continuos avances en medicina y cirugía, las estadísticas indican que la letalidad por torsión de estómago oscila entre el 28,6% y el 49% de los casos.
En estudios publicados anteriormente tanto de Estados Unidos como de Europa, los factores de riesgo señalados incluyen raza (el gran danés es el más comúnmente citado, con braco de Weimar, pastor alemán, akita, setter irlandés y bloodhound ), edad madura, aumento del miedo o ansiedad, aumento de grasa en la dieta, aumento de la relación profundidad-anchura torácica, baja puntuación de condición corporal, y antecedentes de GDV en un familiar de primer grado.
La mayoría de estos estudios se realizaron con poblaciones específicas, como perros de exhibición de raza pura o perros de trabajo militar o policial. La diferencia radica ahora en que la investigación se ha realizado con una gran cantidad de perros de compañía.
El Proyecto de Envejecimiento Canino (DAP) es un estudio longitudinal multiinstitucional que actualmente abarca aproximadamente 50.000 perros de compañía en EEUU. El DAP busca mejorar nuestra comprensión de las enfermedades caninas y cómo el riesgo y el impacto de dichas enfermedades cambian a lo largo de la vida de un perro.
Según señalan en este trabajo, dado a conocer en la prestigiosa publicación veterinaria AVMA Publications en el mes de diciembre, “Más del 95% de los perros incluidos en este estudio tenían como propósito principal ser compañeros de vida familiar”.
Gran danés, el segundo
Las razas con la mayor proporción de GDV fueron los caniches, 74%, y los grandes daneses, 67%.
Entre los perros mestizos, las mezclas de caniche presentaron el mayor número de eventos seguidos de los cruces de labrador retriever.
Por otra parte, no se observaron diferencias en las puntuaciones medianas de los perros con y sin GDV en cuanto a la frecuencia de hiperactividad, agitación, ladridos, mordidas o energía, ni en su nivel de miedo al acercarse personas o situaciones desconocidas, o en respuesta a ruidos fuertes. En cuanto a la dieta, los perros que comían una sola vez al día no fueron en ningún momento más propensos a sufrir un episodio de torsión de estómago, ni los que ingerían más grasas.
(Páginas 10-11)
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