Bajar el cortisol de los animales fuera de las protectoras facilita una adopción sin retorno

En un país donde cada año se abandonan alrededor de 300.000 perros y gatos, la labor de las protectoras queda a veces en entredicho, el Gobierno reparte casi dos millones anuales en subvenciones a refugios y las campañas ‘adopta no compres’ hacen estragos entre los criadores responsables, la salud mental de los perros es fundamental para encontrarles hogar. La Dirección General de los Derechos de los Animales entrega dos millones de euros a 446 entidades de protección, entre ellas a 264 gestores de colonias felinas
Con información de News.vt
La cifra de abandonos en España lejos de disminuir es un problema en el mundo animal. Mientras que cada vez más hogares integran a un perro en su familia, el abondono aumenta poco a poco sin que las medidas anuncianos a bombo y platilo den resultados.
Una de las causas de los abandonos suelen ser los problemas de conductas de las mascotas cuando ya llevan algún tiempo en una casa. Es un segundo abandono que afecta a su salud, especialmente a la salud mental, y acaba con sus huesos durante largo tiempo en refugios, protectoras o perreras.
Según un estudio dirigido por la Facultad de Ciencias Animales de Virginia, solamente una semana fuera de estos refugios en algún hogar de acogida podría aliviar el estrés de estos animales bajando su cortisol y preparándolo más fácil para partir a algún hogar.
Realizado en colaboración con la Universidad Estatal de Arizona y dos refugios de animales, uno en Arizona y otro en Virginia, el estudio reveló que una semana en un hogar de acogida redujo significativamente el cortisol, una hormona clave relacionada con el estrés. Los sensores portátiles mostraron que los perros pasaban más tiempo descansando.
“Este es el período de acogida más largo que hemos estudiado y los efectos fueron incluso más fuertes que los observados con estancias más cortas”, afirmó Lisa Gunter , experta en comportamiento y bienestar animal de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida de Virginia Tech y autora principal del estudio. “Esto es especialmente alentador. Aún no hemos determinado los límites beneficiosos de la estancia en un hogar de acogida para perros en refugios”.
Los investigadores rastrearon a 84 perros de refugio durante 17 días: cinco en el refugio, siete en un hogar de acogida y cinco más de vuelta en el refugio. Recolectaron más de 1300 muestras de orina para medir el cortisol y utilizaron monitores de actividad en collares para registrar su descanso y sus movimientos.
Los resultados mostraron cambios claros tanto en los niveles hormonales como en el comportamiento de los perros. Durante la estancia en el refugio, los niveles de cortisol disminuyeron significativamente, un efecto dos veces mayor que el observado en estancias más cortas. Los datos de los sensores mostraron que los perros pasaban más tiempo descansando en los hogares. Cabe destacar que los niveles de cortisol no fueron más altos cuando los perros regresaron al refugio en comparación con su período previo a la acogida.
“Para los perros, las relaciones familiares les brindan estabilidad, como un mejor amigo en una situación estresante”, afirmó “Estar en una jaula con un compañero conocido les ayudó a adaptarse más rápido y a descansar con mayor facilidad”.
Según Erica Feuerbacher, profesora asociada y coinvestigadora principal del estudio, “este tabajo ha demostrado que alojar perros conocidos en comunidad no solo reduce el estrés sino que también puede aumentar las tasas de adopción”. [Leer más...]
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