La coloración de los ojos de los gatos fascina a sus dueños

La vista, principal de los sentidos del gato, y sus ojos son los protagonistas hoy. Cuando nuestra mascota nos mira deberemos entender el sentido de su mensaje, generalmente, un mensaje de afecto y cercanía, pero cuidado con otras miradas no tan dulces que nos pueden herir. Azules, verdes, amarillos, naranja… la variedad y el color de los ojos de los gatos es llamativo y poco más
Por E. MUÑOZ
Siempre se ha dicho que la vista es el sentido más importante del gato y eso nadie lo duda. Con su dilatación de pupilas consiguen ver de noche lo que a nosotros se nos escapa. Pero no vamos a hablar este sentido sino de su órgano visible, de su color, de su forma de comunicación.
Si hay algo que fascina a los amantes de los gatos es la diferente coloración de sus ojos. Tienen una gran variedad de colores, desde los verdes a los azules, pasando por los amarillos, cobres, dorados, ámbar… Incluso encontramos gatos con heterocromía, es decir, con cada ojo de un color diferente. Y si ya de por sí son llamativos, ver un gato con un ojo de color azul y otro verde los hace aún más sorprendentes.
Debemos tener claro que la coloración de los ojos de los gatos no afecta para nada a su visión ni tiene ningún efecto secundario en su vida. Pero sí que está comprobado que ciertas combinaciones de color de piel y ojos suelen asociarse a mayor propensión a la sordera.
La melanina
El color viene predeterminado por la cantidad de melanina que producen los melanocitos. Estas células son las responsables de la pigmentación. Si producen menor cantidad de melanina los ojos del gato serán azules. Por el contrario, si hay mucha producción el color de ojos será más oscuro, con un tono color cobre.
El color, como decimos, es muy llamativo y puede transmitirnos alguna información sobre la salud del gato, pero poco más. Lo que sí es cierto es que todos los gatitos, cuando comienzan a abrir sus ojos, son azules por la ausencia de producción de melanina, pero cuando van creciendo su coloración variará, a excepción de siameses que siempre los mantienen de ese color. Lo que sí nos proporcionan es cierta información para entender su genética.
Esos ojos grandes, verdes, azules o naranjas, no solo les sirven para ver, aumentando o disminuyendo su tamaño y forma en función de la luz, también cumplen otra función muy importante: permiten comunicar su estado de ánimo a los humanos o a sus congéneres.
Estado emocional
Nos transmiten información de su estado emocional, sobre todo, con aquellos humanos con los que mantienen un vínculo afectivo, así que usan sus ojos para expresar cómo se sienten. ¿Pero estamos preparados para entender ese lenguaje?
Cuando nuestro minino se queda inmóvil y nos mira fijamente nos está transmitiendo su afecto, que nos da o nos reclama su atención, no lo confundamos con un reto de quién aguanta más con la vista fija en el otro. En realidad, está interesado en lo que estás haciendo, te muestra su confianza y su vínculo emocional contigo.
En otras ocasiones, nuestra mascota nos mira tiernamente con un parpadeo lento, otra muestra más de cariño y afecto. En el fondo, es como si nos estuviese dando un beso con su mirada.
En otros momentos los vemos con los ojos medio cerrados, a veces acompañados de ronroneos, nos muestra una situación de felicidad, de relajación, de tranquilidad.
Por el contrario, si nos mira con los ojos abiertos y pupilas dilatadas hay que prestar atención, porque puede ser una señal de excitación, de emoción positiva o por el contrario puede indicar nerviosismo, como una muestra de que necesita espacio para sentirse más tranquilo.
En caso de que sus pupilas estén contraídas, acompañado con las orejas hacia atrás, con maullidos de alerta, no lo dudes, tu gato está en posición de defensa-ataque, así que deja espacio para que se relaje o recibirás un poco de su medicina agresiva.
Como buenos felinos, los gatos tienden a ocultar sus puntos débiles, en este caso, sus enfermedades oculares, que también las tienen y pueden ser bastante crueles con nuestra mascota. Habrá que estar pendientes de todas las señales que nos transmitan con sus ojazos, pero este tema de las enfermedades oculares lo reservamos para otra entrega más adelante.
Hoy nos quedamos con la preciosa imagen de la mirada feliz de nuestro gato, relajado y pendiente de los seres con los que convive y aprender leer lo que nos quiere transmitir con su dulce y colorida mirada. Pero también entender cuándo es una mirada sibilina.
(Páginas 36 y 37)
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