Herramienta poderosa para ayudar a los perros a recuperar el equilibrio emocional: el mantrailing

El número de perros con los que convivimos no deja de crecer. Según los últimos censos, en muchas localidades ya superan a los niños. Esta tendencia, reflejo de una transformación social y afectiva, también trae consigo un fenómeno preocupante: el aumento de los problemas de comportamiento canino. El estilo de vida actual, aunque permite tener perro a las familias, rara vez ofrece tiempo, espacio o conocimientos que satisfagan sus necesidades
Por José Manuel GARCÍA TAJUELO / Educador canino especialista en conducta
Gran parte de esta problemática tiene su origen en un estilo de vida que, aunque permite tener un perro, rara vez ofrece el tiempo, el espacio o los conocimientos necesarios para satisfacer sus verdaderas necesidades. Uno de los trastornos más comunes que observo en mi práctica profesional es la reactividad, una respuesta emocional desproporcionada a estímulos cotidianos como otros perros, personas o ruidos del entorno.
Tras analizar cientos de casos, encuentro un patrón reiterado: miedos e inseguridades provocados por una deficiente socialización temprana. Muchos perros no han tenido experiencias positivas y variadas con personas, animales o ambientes durante sus primeros meses de vida. Esto les impide adaptarse al medio y gestionar sus emociones con equilibrio. A este escenario se suma la frustración de sus guías, que a menudo carecen de herramientas para ayudarlos.
Con los años, he buscado y aplicado distintas estrategias para ayudar a los perros a superar sus bloqueos emocionales. Buscaba algo que no solo beneficiara al animal, sino que también fortaleciera el vínculo con su guía. Fue así como me topé con una disciplina desconocida para mí hasta entonces, pero que me cautivó desde el primer momento: el mantrailing.
Múltiples facetas
El mantrailing consiste en que el perro localice a una persona a partir de una muestra de su olor. Aunque tradicionalmente se ha utilizado en el ámbito operativo —como herramienta para la búsqueda de personas desaparecidas—, también ha crecido como disciplina deportiva, con distintos reglamentos, y como actividad lúdica para compartir tiempo de calidad con nuestros perros. Sin embargo, existe una vertiente cada vez más valorada: el mantrailing como terapia emocional.
Aplicado con fines terapéuticos, el mantrailing se revela como una herramienta poderosa para ayudar a los perros a recuperar el equilibrio emocional. Entre sus principales beneficios destacan:
Estimulación mental, obliga al perro a resolver problemas, mantener la concentración y analizar su entorno, lo que lo vuelve más reflexivo y menos reactivo.
Fortalecimiento del vínculo con el guía, al trabajar juntos para un objetivo común, mejora la conexión afectiva y la comunicación.
Reducción del estrés, el rastreo canaliza la energía del perro a través de una actividad natural para él. No deja de ser una secuencia de caza, solo que aquí la “presa” es una persona que lo recibe con afecto.
Incremento de la confianza, superar los desafíos del rastreo refuerza la seguridad del perro en sus capacidades, reduciendo sus miedos e inseguridades.
Socialización controlada, al participar en sesiones, el perro se expone a distintos entornos, olores, personas y otros perros en un contexto positivo.
Adaptación a nuevos escenarios: el perro aprende a enfrentarse a terrenos, condiciones y estímulos variados.
Propósito y satisfacción: tener una tarea definida y alcanzable da al perro un sentido de utilidad y realización.
Actividad física y prevención del aburrimiento, ayuda a liberar energía acumulada y evita problemas derivados de la inactividad.
Reforzamiento del olfato como canal emocional, al potenciar el uso del olfato, se reduce el protagonismo de la vista y el oído, sentidos que suelen estar más asociados a respuestas de miedo o alerta.
En un mundo donde el ritmo de vida que llevan las familias muchas veces va a contramano de las necesidades caninas, herramientas como el mantrailing permiten recuperar el equilibrio emocional del perro a través del trabajo en equipo, la exploración y el juego. Más allá de una moda o una técnica puntual, se trata de un camino para comprender mejor a nuestros compañeros y acompañarlos con empatía en su desarrollo.
Los datos
9,3 millones de perros hay en España
x2 se ha multiplicado la población canina en la última década gracias a la irrupción del bienestar animal
(Páginas 18 y 19)
Mantrailing: el arte de buscar (y encontrar) a una persona
Pruebas a doble ciego, lo único fiable en mantrailing

