Síguenos

9972218

Tu revista canina

cabecera5Aniversarioweb

     suscripcion2

Toda la información del mundo del perro a golpe de clic

¡NO TE LA PIERDAS!


 

La leyenda tiene nombre propio: Ceo y Xerach

 ceo1

Como escribe Xerach entre lágrimas, fueron los dos contra el mundo, solos en cada competición, pero nadie pudo con su brillo. Campeón de cuatro copas de España seguidas, de tres CNI del CEPPB y el colofón de campeón en Austria, país que recibió a los dos con los brazos abiertos y donde Ceo acabó sus días junto a su familia. El perro más imbatido en nuestro país en IGP, ocho veces campeón nacional, deja huérfano al mundo del deporte canino

Por Emer IGLESIAS

Síguenos

Con casi trece años de vida, Ceo de Ydre, ese pastor belga malinois fuera de serie que junto a su guía, Xerach García, son leyenda en el mundo del deporte canino, ha cerrado sus ojos.
Desde que comenzó a competir no dejaba a nadie indiferente. El binomio, el equipo como le gusta decir a Xerach, entre Ceo y Xerach, arrasaba donde iba. Se convirtieron en familia inseparable el uno para el otro desde que llegó con seis semanas a su casa.
“Éramos tú y yo contra el mundo. Siempre solos en cualquier competición. Me enseñaste lo importante que es un equipo, las bases bien hechas, los desafíos, el sobreentrenamiento y el no dejar nada a la suerte”, reseña Xerach, uno de las mayores, si no el mayor, exponente del IGP en nuestro país.
Año tras año, de 2016 a 2019, se alzaron campeones de la Copa de España IGP de la FCI, además de número uno tres veces del CNI del Club del pastor belga. Sus éxitos, laureados por muchos, obligaba a sus competidores a mirar de reojo a un binomio imbatible.
El anuncio de la retirada de Ceo de Ydre de la competición en España en 2019 dio paso a que otros, por fin, tuviesen opciones de ganar.
Pero no fue el final de Ceo. Trasladados a Austria a vivir, donde Xerach y Ceo formaron su familia junto a Julia y la pequeña Zoe que llegó más tarde, el equipo lo volvió a hacer, participaron en el Campeonato nacional del club del pastor belga de Austria, y se alzaron con el primer puesto, el octavo en su palmarés.
Siempre formaron un binomio envidiable: jugaron, vivieron, compitieron y ganaron. Ceo, nunca entendió de puntos, ni de disciplinas, ni de competiciones. Entendió de estar con Xerach. De vivir feliz con él, de esperarlo a la vuelta del trabajo para pasear, correr, usar su olfato y sentir el cariño de un guía que no puede por menos de emocionarse cuando habla de su compañero. Con mucho esfuerzo y horas de inquietud por compaginar su pasión con su trabajo, Xerach García amará por siempre a Ceo. Ese vínculo extremo es el que los llevó a ser número uno, el que les hizo ser uno, también en los momentos de incertidumbre.
“Te llevé a casa y te convertiste en toda mi familia durante 13 años. Había decidido dejar el deporte con perro y tras una pausa de 2 años, me diste un vuelco en mi vida. Me llevaste por medio mundo y por toda España. Me empujaste a vivir con cosas que anteriormente únicamente soñaba”, le dedica Xerach.
Juntos han luchado contra el reglamento, los figurantes, las interpretaciones, las malas lenguas, las zancadillas, la salud, la climatología... pero siempre juntos haciendo leyenda.
“Más tarde aprendimos que cuanto más consigues, más zancadillas te ponen muchos de los que te rodean. Muchas veces luchamos contra las lesiones y los contratiempos… a veces no pudimos participar y otras, simplemente te quitaron de en medio por berrinches políticos”, se lamenta uno de los mejores guías que ha tenido el IGP en nuestro país.
Nadie entendió que el Club Español de Pastor Belga prohibiese “a uno de los más importantes representantes de su historia” participar en un mundial representando a su país natal, oportunidad que les dio Austria.

 

Con ocho años, se despidió definitivamente de la competición y vivió su jubilación dorada junto a su familia, sin separarse ni un segundo de Xerach, quien no escatima en elogios para su compañero de vida. “Has sido mi única familia durante muchos años y lo serás siempre. Yo no he tenido un perro, yo tuve la suerte de vivir contigo y continuaré viviendo como aprendí junto a ti…dando todo mi esfuerzo en cada momento”.
LADRIDOS ha seguido la trayectoria de Ceo y Xerach desde el principio. Los vimos competir y desde el primer momento comprendimos que eran unos fuera de serie. Ceo vivía para Xerach y Xerach vivía para Ceo. Imposibles no quererlos. Vuela alto, Ceo, desde aquí lloramos tu ausencia.

(Páginas 12 y 13)

 

Ceo y Xerach, la leyenda continúa: campeones por octava vez

 

Ceo y Xerach: un mito infinito

 

 

Pin It