Canarias vuelve al pastoreo para luchar contra los grandes incendios

Con el uso como máximo de 500 cabezas de ganado por zona, pastoreadas generalmente por perros, el Cabildo de Gran Canaria toma esta medida tras comprobar que “las políticas de supresión de incendios e ingentes inversiones en medios de extinción realizadas en las últimas décadas no han dado el resultado esperado, ya que iban destinadas a apagar la llama y no a disminuir la biomasa vegetal acumulada”. El Cabildo de Gran Canaria reconoce que las ingentes inversiones en medios de extinción de las últimas décadas no han dado resultado
Por Emer IGLESIAS
El Cabildo ha licitado la prestación de servicios ambientales mediante “pastoreo controlado” en el marco del proyecto “Gran Canaria Pastorea” para el servicio de prevención de Grandes Incendios Forestales y desarrollo de la estrategia “Gran Canaria Mosaico”, dividido en 59 zonas.
El importe de la licitación asciende a 132.969 euros, los trabajos de pastoreo tendrán un plazo de ejecución desde el 3 de noviembre de este año hasta el 15 de febrero de 2026, y se realizarán en un total de 59 zonas incluidas en “las diferentes superficies públicas propiedad del Cabildo de Gran Canaria, incluyendo el dominio público hidráulico, preferentemente dentro de la zona ZARI (Zona de Alto Riesgo de Incendios Forestales)”, según consta en el pliego de prescripciones técnicas.
Los trabajos consisten en “la realización de las labores propias del pastoreo controlado mediante ganadería extensiva en las superficies con el objetivo de reducir la carga de combustible forestal y modificar la estructura de la vegetación susceptible de propagar el incendio forestal en dichas superficies”.
Para ello, el número máximo de animales pastoreando no podrá superar las 500 cabezas de ganado, 300 si se trata de un barranco y en todo momento el adjudicatario de este trabajo debe impedir que los animales se asilvestren, para ello es fundamental la función de los perros de pastoreo, que en todo momento mantienen al ganado dentro de sus límites de trabajo.
Según señala el Cabildo en los antecedentes en el pliego, “Los tratamientos clásicos para gestionar dicho combustible forestal han sido los desbroces, podas y el triturado de los restos mediante medios mecánicos. Estos tratamientos silvícolas tienen unos costes elevados. Ante esta situación, el pastoreo controlado emerge como una herramienta cada vez más utilizada en más países para reducir la carga de biomasa forestal, generar un paisaje mosaico y así reducir la extensión de los Grandes Incendios Forestales”.
Sostenible
Y añade que para que esta herramienta sea efectiva debe ser sostenible en el tiempo, eficaz técnicamente y económicamente viable para los pastores. Por ello, “con el objetivo amplio de implicar a la sociedad en la resolución de los problemas ambientales se propone que el colectivo de pastores de Gran Canaria, dirigiendo adecuadamente el ganado, se encargue del control de la vegetación en las zonas designadas por el Servicio de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, mediante contraprestación económica”.
Las contraprestaciones económicas a los pastores van desde los 50 euros para zonas pequeñas como las 24 hectáreas del barranco de Jacomar en las Palmas de Gran Canaria, a los 8.773 euros para grandes zonas como las 162 hectáreas de las Cumbres en el término municipal de San Mateo, pasando por 4.252 euros para pastorear las 84 hectáreas del Cortijo de Huertas en municipio de Tejeda.
El Cabildo, a la hora de contratar estos servicios, ha tenido en cuenta el posible riesgo de que el ganado sufra daños ya sea por ataques de perros asilvestrados como por incendios. Por ello y ante “la dificultad de encontrar un seguro que cubra dichas eventualidades, contempla reservar una partida económica para la compensación de los daños e indemnizaciones a los propietarios de animales, adjudicatarios de la licitación”.
Posibles daños
Esta compensación, fijada en 200 euros para redes de ganado reproductoras o 128 para recría, “cubriría aquellos daños en situaciones de muertes producidas en las labores de pastoreo por exposición a los riesgos de incendio, ahogamiento, atropello (con atestado), asfixia, apelotonamiento, ataques de perros, intoxicaciones por venenos (excepto consumo de forrajes en terrenos privados)”.
Para que se puedan realizar estas compensaciones, en las licitaciones se incluirá una cláusula, reservada a las indemnizaciones, que marcará la necesidad de que se firme una certificación por el técnico competente, previa comprobación mediante el examen de los animales o sus restos.
Los datos
59 zonas de Gran Canaria serán limpiadas con ganado
PERROS PASTORES ISLEÑOS
Tres de las razas caninas canarias se han usado tradicionalmente para el pastoreo: el majorero o bardino (también como guardián), el pastor garafiano y el lobito herreño. Todas fueron creadas para adaptarse a la orografía insular, de origen volcánico y con valles abruptos.
Con la llegada de otras razas foráneas de pastoreo, estas, endémicas de las Islas Canarias, han ido retrocediendo paulatinamente, llegando incluso a tener una representación escasa entre los pastores. Lentamente, se han recuperado para esta labor, y como mascotas, sobre todo por la constancia de los clubes de raza y los criadores que han logrado recuperarlas.
El majorero es originario de la isla de Fuerteventura, donde siempre ejerció de pastor y de guardián; el pastor garafiano proviene de la isla de La Palma, si bien ahora es más animal de compañía; y el lobito herreño surgió en la isla de El Hierro como perro pastor. [Leer más...]
(Páginas 38 y 39)
Pastor garafiano, el gran desconocido
El lobito herreño vuelve para ser pastor

