Síguenos

9931492

Tu revista canina

cabecera5Aniversarioweb

     suscripcion2

Toda la información del mundo del perro a golpe de clic

¡NO TE LA PIERDAS!


 

Quiara I, la perra guía de Fran, además de trabajar también tiene sus ratos de juego

perro guia1

Perder la vista en la edad adulta al principio es un drama, y dada su trascendencia, sujeto a depresiones. Pero la vida no se detiene y el reto subirse al carro y vivir sin ver, ayudado al principio con el bastón y posteriormente con un perro guía. Fran veía perfectamente hasta pasados los cuarenta años y nos cuenta su proceso en esta nueva etapa como persona con discapacidad visual total junto a Quiara I. Esta perra formada por la ONCE ahora es su luz. Largo proceso de cuatro años de espera para que sea adjudicado, mientras, otros de preparación del perro guía y luego uno de adaptación entre ambos

Por Miguel PELE

Síguenos

Francisco Joaquín Ferrer, Fran, actualmente tiene 53 años. Trabajaba en una gasolinera y en sus ratos libres hacía juguetes de madera. Comenzó a perder la vista por una enfermedad con 46 años, hasta que llegó a ceguera total. Entró en depresión y tras superarla conoció el mundo del torneado de madera. Ahora tiene un taller muy grande como hobby en una asociación llamada Virutas de ilusión, donde pasa sus horas de tabajo, en Polinya (Barcelona).
Se puso en contacto con la ONCE para conseguir un perro guía, un proceso largo y lleno de requisitos a cumplir, entre ellos saber moverse con el bastón y tener autonomía, algo que tuvo que aprender. Este proceso lo comenzó en 2018 y los informes dijeron que era válido para optar a un perro lazarillo.
El plazo para que este perro guía llegase a sus manos era de cuatro años, que se vio alargado con la pandemia. Así, todo quedó paralizado y se alargó hasta 2023, cuando en marzo comenzó su proceso de adaptación. Al ser primerizo en la posesión del perro, en jornadas maratonianas los instructores comprobaron si se adaptaba a Fran.
A continuación, el perro fue a casa y el adiestrador comprobó esta adaptación de ambos al lugar donde va a vivir y hacer su función. Tras esto hay un año de supervisión para ir viendo cómo se produce el acople del perro al guía y viceversa y trabajando sobre el terreno donde van a hacer su vida.

La perra
En total lleva dos años con la perra. Es una labrador negra de cinco años procedente de un criadero de Uruguay, algo más pequeña que la media en su raza, llamada Quiara I. Con la familia socializadora no pudo hablar en persona, pero sí que mantuvo conversación telefónica, porque es una labor muy importante y tiene la esperanza de que algún día la puedan volver a ver.
Ahora la está disfrutando lo que no está escrito, porque llevar el perro es ir flotando por la calle. Ya puede haber toda la gente en la calle y todos los obstáculos, que el perro trabaja y trabaja. La gente se sorprende de lo que puede hacer la perra.
Lleva un arnés con el rótulo de perro guía y un asa a la que Fran se agarra con la mano izquierda para seguir las indicaciones que Quiara I le vaya transmitiendo. También una correa para corregir si se diese el caso.
La perra lo acompaña a todos los sitios que tiene que ir. En cuanto que ve que Fran se prepara para salir ella se pone el “mono de trabajo” y a acompañar a su guía a donde le indique. Tiene su taller a quince minutos andando y hace el trayecto perfectamente, aunque a veces Fran le cambia la ruta, para que la perra no tome las decisiones, sino que haga lo que le pide su guía.
En sus desplazamientos la perra siempre busca el mejor recorrido, ya sea porque hay una obra, un obstáculo insalvable o cualquier otra incidencia. La forma de hacerlo es quedarse clavada y no avanzar. Cuando Fran se da cuenta que lo que ocurre le dice que busque otro sitio, cruzando la calle y dejándolo encarado en la dirección prevista.
También va una vez a la semana a Barcelona capital. Ambos se suben en el bus, cosa que a Quiara le encanta, y se desplazan caminando hasta coger el metro que les lleva el punto de llegada donde toca el saxo con otros músicos.
Como una curiosidades que observa Fran, cuando llueve no le gusta que le caiga la lluvia en su hocico y se refugia debajo de su guía o cuando hace viento se muestra más inquieta porque cree que puede ser algo que le pueda afectar a Fran.

Las necesidades
Además de ser lazarillo es perra y tiene que jugar y socializar con otros de su especie. Así, todos los domingos queda con un grupo de personas que tienen mascotas y van a un parque de perros donde la suelta y disfruta de la compañía de otros semejantes.
También la lleva a circuitos de agility donde corre, sube por pasarelas, atraviesa túneles, sube y baja rampas o hace salto de vallas, con lo que disfruta. Así, cuando llega a casa cena y se va al dormitorio donde tiene su cama.
Cuando llegan las vacaciones es una más a la hora de viajar, como se aprecia en la foto, posando encima de la muralla de Lugo, porque es parte inseparable de la familia.
Antes iba con el bastón, pero desde que está Quiara I se siente mucho más seguro y mucho más independiente. De hecho, hace un año se fue a Brasil y la perra aguantó bajo el asiento las dieciséis horas del trayecto, porque hubo que esperar varias horas una vez embarcados para reparar una avería.
Actualmente en su casa convive con un golden acogido de casi 17 años y cuando Quiara I acabe su función laboral, Fran lo tiene muy claro: pues la perra se quedará con ellos. En otros casos, cuando el usuario no puede hacerse cargo, el perro guía, propiedad de la ONCE, pasa a una familia de adopción.
Cuando llegue ese momento otro perro guía ocupará su lugar y ya no será novato en este proceso, por lo que irá más rápido.

Por último, cree que a la sociedad le falta un poco de sensibilidad hacia los perros de servicio. Mucha gente le ofrece su ayuda en la calle, pero también quiere hacer un llamamiento a los establecimientos comerciales porque tuvo que poner tres denuncias dado que se han negado a que su perra entre en ellos, a pesar de que por ley ella tiene derecho a estar junto a su propietario mientras come o hace sus compras.

 

(Páginas 16 y 17)

 

Zaire, de cachorro a perro-guía de la ONCE

 

Las familias de Ávila, Toledo, Guadalajara o Segovia ya pueden acoger un cachorro de la ONCE

 

Desvelamos a través del instructor Eloy Aranda cómo trabajan los perros de ONCE junio 2017

 

 

Pin It