Gunnar Kaasen, musher noruego que salvó a una ciudad de la difteria

Gunnar Kaasen nació en 1882 en Burfjorddalen (Noruega) y fue en 1903 cuando en plena fiebre del oro viajó a Estados Unidos convirtiéndose en un experimentado musher ya que en Nome (Alaska) donde se había asentado los trineos tirados por perros era la principal vía de transporte y comunicación con el mundo exterior durante los meses de invierno. Kaasen, junto a Balto y doce perros más, recorrió más de mil kilómetros en la noche en medio de grandes ventiscas y temperaturas de 31 grados bajo cero
Por ANACP
En 1925 un brote de difteria amenazaba la ciudad de Nome, hogar adoptivo de Kaasen, la enfermedad se propagó fácilmente por las aldeas del norte de Alaska. Ante esta situación el gobernador Scott Bone autorizó el transporte por tren de 300.000 unidades de suero desde Anchorage hasta Nenana, donde fue recogido por veinte mushers y más de cien perros que lo transportaron los 1.085 kilómetros restantes hasta Nome.
En condiciones ambientales tan extremas se requirió el uso de perros en varios equipos de trineos. El recorrido estaba programado para comenzar el 27 de enero de 1925 cuando el tren lleno de unidades de la antitoxina diftérica llego a Nenana (Alaska). Uno de los equipos más notables fue Gunnar Kaasen con su famoso husky Balto (1919-1933). Del 27 de enero al 2 de febrero el equipo recorrió 1.085 kilómetros transportando unidades de la toxina desde Nenana hasta Nome a través de una ventisca en la que se llegaron a alcanzar los -31º C.
Gunnar Kaasen tenía previsto transportar el cilindro de suero de unos 9 kg en la penúltima etapa del relevo, desde Bluff hasta Point Safety. En Bluff, Carlie Olson otro musher le entregó el suero a Kaasen, quien partió con su equipo de 13 perros liderados por Balto. Kaasen viajó durante la noche, en medio de vientos tan fuertes que su trineo volcó y casi perdió el cilindro con el suero. La visibilidad era tan mala que no siempre podía ver a los arneses de los perros más cercanos al trineo.
Kaasen llegó a Port Safety antes de lo previsto el 2 de febrero a las 2:00 a.m. Ed Rohn, el siguiente musher del relevo, estaba durmiendo, así que Kaasen continuó los 40 km restantes hasta Nome, llegando a las 5:30 a.m. Recorrió un total de 87 kilómetros. Kaasen entregó el suero al Dr. Curtis Welch, el único médico de Nome quien lo distribuyó. No se reportaron más muertes por la enfermedad.
Al igual que todos los mushers participantes, Kaasen recibió una mención del Gobernador del Territorio de Alaska, y un salario diario de entre 30 y 40 dólares estadounidenses, proveniente de un fondo público. La empresa HK Mulford, fabricante de la antitoxina, otorgó medallas a todos los participantes del primer relevo.
A diferencia de los demás mushers, Kaasen se convirtió en una celebridad. Además de la medalla, la Compañía HK Mulford le otorgó 1.000 dólares e incluso le ofrecieron un papel en una película. Balto se hizo aún más famoso. El 17 de diciembre de 1925, se inauguró una estatua de bronce del gran perro negro en Central Park, Nueva York. Aunque algunos medios de comunicación promovieron la idea de que se trataba de una estatua de Balto, su nombre no aparece en la placa de dedicación, sino que dice: «Dedicado al espíritu indomable de los perros de trineo que transportaron antitoxina a lo largo de seiscientas millas sobre hielo áspero, a través de aguas peligrosas, a través de ventiscas árticas desde Nenana hasta el alivio de la asolada Nome en el invierno de 1925. Resistencia · Fidelidad · Inteligencia».
La famosa estatua de BALTO que se puede ver a diario en Central Park muestra la importancia de esta colaboración entre humanos y animales en la historia de la ciencia. Balto apareció en el Madison Square Garden ante una multitud de 20.000 personas.
También se erigió otra estatua en el centro de Anchorage, Alaska, que representa a un perro de trineo a medio paso. Aunque la mayoría considera que se trata de otra imagen de Balto, la placa, al igual que la estatua de Nueva York, nunca menciona al famoso perro y, en cambio, está dedicada a “todos los mushers y sus heroicos perros”.
Desde el éxito de la carrera DAT en 1925 se han organizado eventos conmemorativos como la Iditarod Trail Sled Dog Race y memoriales en su honor.
(Páginas 16 y 17)

