Disminuir las calorías ayuda a bajar el peso de mascotas obesas sin influir en su comportamiento

La investigación trataba de descubrir qué efectos tiene en el comportamiento de perros con sobrepeso y obesidad una restricción calórica en el tiempo y diferentes tipos de dieta: alimento seco comercial, alimento casero o alimentación mixta. Los resultados fueron claros: la conducta varía según la dieta, pero no en función de la pérdida de peso. Un estudio concluye que una dieta baja en calorias es lo más efectivo para reducir la grasa corporal sin que afecte al comportamiento
Por M. ARAMBARRI
El estudio se llevó a cabo en el Hospital Veterinario HOSPMEV de Brasil entre agosto de 2024 y febrero de 2025 sobre 34 perros diagnosticados de sobrepeso u obesidad
El equipo de investigadores trabajó monitoreando a los perros para realizar ajustes de la ingesta calórica por espacio de 104 días. Todos los canes, independientemente de la dieta elegida, lograron una pérdida de peso de un 4,5% gracias a la restricción calórica. Como diferencia fundamental en los parámetros bioquímicos, los triglicéridos fueron más bajos en el grupo de alimento casero a pesar de que esta formulación presentaba un mayor contenido de grasa.
La evaluación del comportamiento de los perros reveló diferencias entre los grupos dietéticos en cuanto a su disposición física, el comportamiento social y los patrones de búsqueda de alimentos. Por ejemplo, los animales alimentados con dietas mixtas mostraron con mayor frecuencia fatiga, dificultad para correr o subir escaleras o menos actividad lúdica en casa.
“A pesar de las diferencias en los patrones de comportamiento si recibían una dieta u otra, la pérdida de peso no fue suficiente ni para promover mejoras funcionales ni cambios significativos en la conducta”, indican los investigadores.
Al igual que los humanos, los perros son susceptibles a cambios metabólicos derivados de un aumento del tejido adiposo corporal total. Proporcionar una ingesta energética superior a las necesidades de mantenimiento es directamente responsable del aumento de peso y porcentaje de grasa corporal, lo que puede provocar sobrepeso u obesidad en los perros.
Composición nutricional
Está comprobado que la composición nutricional de la dieta, así como la selección de los alimentos incluidos influyen en los resultados de un programa de pérdida de peso. Sin embargo, el déficit calórico sigue siendo la principal estrategia para reducir la grasa corporal. Además, las dietas formuladas específicamente para perros gordos se caracterizan por una menor densidad energética y un mayor contenido de fibra, lo que ayuda a promover la saciedad y favorece el cumplimiento de la restricción calórica.
Los 34 perros incluidos en este estudio fueron de razas muy diversas: 16 mestizos, shih tzu 3, beagle 2, dachshund 2, pinscher 1, spitz alemán 1, chihuahua 1, labrador retriever 1, american bully 1, pastor ganadero australiano 1 y rottweiler 1. Nueve de ellos se alimentaron de pienso comercial, 16 de forma mixta y los 9 restantes de comida casera, casi todos ellos de raza pequeña, ya que los dueños de perros grandes rechazaron la opción de dieta casera debido a las exigencias de preparar mayor cantidad de comida.
Los perros perdieron un 1,84% de su peso después de 37 días de dieta, un 4,5% después de 70 días y se estabilizaron a los 104 días.
Los animales que recibieron dietas caseras presentaron mayores medidas del abdomen y de las patas frente al resto. En cuanto al comportamiento emocional y social o la movilidad, no variaron por el hecho de perder peso. En resumen, un déficit calórico constante fue suficiente para promover una pérdida de peso progresiva sin necesidad de una disminución más agresiva y sin que se produjese ningún cambio social en los perros.
(Páginas 38 y 39)
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