Síguenos

9972071

Tu revista canina

cabecera5Aniversarioweb

     suscripcion2

Toda la información del mundo del perro a golpe de clic

¡NO TE LA PIERDAS!


 

Novedad en la terapia con plasma rico en plaquetas: la oftalmología canina

 plasma1

Cada vez más clínicas especializadas utilizan la propia sangre del perro para lesiones de tendones y ligamentos o para la osteoartritis canina, pero de un tiempo a esta parte también para cicatrizar heridas, en cirugías reconstructivas e incluso en oftalmología para el tratamiento de úlceras corneales. La función principal de las plaquetas es suministrar proteínas con un importante papel regenerativo, entre ellas los factores de crecimiento. Los perros mayores, los más beneficiados. Es una medicina que utiliza los propios recursos del organismo para recuperar funciones dañadas

Por M. ARAMBARRI

Síguenos
 

En la terapia con plasma rico en plaquetas, se extrae sangre del perro. Luego, la sangre se procesa, generalmente con una centrifugadora, un dispositivo que hace girar las muestras a alta velocidad para separar los componentes líquidos. Por lo general, en 20 minutos, el proceso genera un producto que contiene plaquetas concentradas (células sanguíneas que forman coágulos para detener el sangrado). Un veterinario inyectará este plasma en las articulaciones del perro para tratar el dolor y la inflamación de la osteoartritis, o en los tendones para favorecer la curación.
La medicina regenerativa tiene como objetivo utilizar los propios recursos del organismo para regenerar tejidos y recuperar funciones dañadas.
Según señalan desde AniCura, “Hoy en día es posible potenciar la capacidad natural del organismo para curarse a sí mismo. A través de la técnica del plasma rico en factores de crecimiento es posible aislar, concentrar y extraer de la sangre proteínas que desempeñan una función esencial en los procesos de reparación de tejidos. Este tipo de proteínas son los factores de crecimiento que de forma natural se encuentran principalmente en el interior de las plaquetas y otros solubles del plasma. Gracias a ellos, las células reciben la señal de que deben reproducirse, crecer, moverse y reparar el tejido en el que se encuentran de tal forma que su aplicación reactiva y potencia la actividad reparadora natural del cuerpo”.

Novedoso
El PRP se ha utilizado principalmente para lesiones de tendones y ligamentos o para la osteoartritis canina. Se trata de un tratamiento relativamente nuevo, por lo que se realiza principalmente en clínicas especializadas.
Un tratamiento exitoso con PRP puede mejorar la movilidad y el bienestar del perro. Otras aplicaciones del PRP en perros incluyen el tratamiento de lesiones de tendones y ligamentos, así como la promoción de la cicatrización de heridas.
En cuanto a la forma de administrar las plaquetas al perro el doctor Samuel P. Franklin, fundador de Kansas City Canine Orthopedics, explica que el veterinario generalmente ofrecerá varias opciones con respecto al número de inyecciones y su frecuencia. «Una opción es administrar una inyección, observar si el dueño nota algún beneficio y luego repetirla cuando perciba que el efecto disminuye», comenta. «Otra alternativa que sugiero son tres inyecciones, con un intervalo de tres semanas entre cada una».
Referente a los resultados, no suelen ser inmediatos. Algunos especialistas indican que los perros pueden responder a la inyección a los pocos días, pero la mayoría es de la idea de que normalmente pasarán al menos un par de semanas antes de que se observen cambios notables, “suelo decirles a mis pacientes que si no han visto ningún beneficio después de seis semanas, es poco probable que lo vean», comenta Samuel.
La duración de los beneficios de una inyección de PRP también varía. «Según estudios objetivos realizados en perros, el período más prolongado que hemos observado es de cinco meses». Sin embargo, señala que algunos dueños podrían experimentar los beneficios hasta por un año.
Desde hace poco tiempo, además de para problemas relacionados con la movilidad, también se ha descubierto su utilidad en oftalmología animal.

Colirio
En su forma sólida tiene una gran validez para el tratamiento de casos severos de perforación corneal y en su forma líquida se puede utilizar como colirio junto con el tratamiento oftálmico pautado. El PRP actúa reduciendo en duración e intensidad la fase inicial inflamatoria y acelerando la fase de proliferación tisular.
Este tipo de terapia apenas tiene efectos secundarios, presenta un riesgo relativamente bajo y es fácil de administrar para los veterinarios. Según la experiencia en diferentes clínicas veterinarias, como mucho los pacientes pueden sentir algo de dolor durante 24 a 72 horas debido a la respuesta inflamatoria y a la simple introducción de algo en la articulación.

 

Además, el PRP es autólogo, lo que significa que utiliza plaquetas directamente del perro. Por lo tanto, no hay que preocuparse por encontrar un donante de sangre compatible y no existe riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas. «Como ocurre con cualquier procedimiento quirúrgico, existe el riesgo de desarrollar una infección, pero es muy bajo», afirma el doctor.

(Páginas 16 y 17)

 

Celulitis juvenil: una enfermedad inusual, pero peligrosa

 

Una vacuna, el futuro contra la enfermedad de Aujeszky

 

Enfermedad, ¿congénita o hereditaria?

 

 

 

Pin It