1854908

Síguenos

 

Reiventarse para seguir en el mismo camino

monegros

 

XXVII travesía de los Monegros con perros de tiro. Ciento veinte kilómetros, cinco pueblos, más de un centenar de perros, cinco etapas y diecisiete equipos. La veterana Travesía organizada por el Club de Mushing Monegros sigue tras casi treinta años manteniendo en los caminos la idea con la que empezó. Por Águeda VITORIA

Nació en los años noventa, cuando el mushing en España era menos que un deporte residual y quienes lo practicaban inventaban ingenios imposibles para correr con sus perros, cosían arneses a partir de fotos en revistas o traducían manuales desde Alaska a golpe de diccionario y lápiz. Entrenamiento para los pioneros que buscaban buen terreno y largos caminos para entrenar de cara a la temporada de nieve, en el año 1991 se instauraba la travesía de Los Monegros con Perros de Tiro para convertirse en posteriores convocatorias en una prueba competitiva. En sus cerca de treinta ediciones, la travesía ha tenido diversos formatos y duración, desde tres hasta nueve días, por etapas o non-stop, con recorridos que han variado entre los 120 y los más de 200 kilómetros. Veintisiete años dan para haber visto muchos participantes: los que repetían año tras año, los que empezaban, los que han corrido con un solo perro en canicross (sí, más de cien kilómetros en canicross en cuatro días), los que con los años fueron ampliando equipo, los que empezaron a ir a otros países a competir… también los que no han dejado de disfrutar del deporte con sus perros sin más ínfulas que pasarlo bien en los caminos, que compartir momentos. Muchos participantes, y muchísimos perros: la parte esencial, el centro de todo, los perros. La profesionalidad del equipo veterinario y el especial hincapié de la organización en las sucesivas ediciones en velar por el bienestar de todos los participantes de cuatro patas ha sido también una de las constantes en todos estos años. Una marca de la casa que debería serlo en todas las pruebas deportivas con perros: ellos, lo primero.

 Reinventarse o morir, dicen algunos. O simplemente, repensarse, cambiar algo para poder seguir en el mismo camino. Así ha ocurrido este año con la Travesía, que continúa organizada por el Club de Mushing Monegros. Mantener el planteamiento inicial (las distancias de cada etapa, el kilometraje total, la organización, la complicidad de los pueblos por los que transcurre, la esencia), pero cambiar el escenario. Dejar la comarca de Los Monegros para correr con vistas al Moncayo, en la comarca zaragozana del Campo de Borja. Y eliminar el crono: correr sin más. No era la primera vez que la travesía tenía un carácter no competitivo. Es más, siempre hubo, también en las ediciones anteriores en las que existían tiempos, un deseo implícito de no utilizar la palabra carrera, aunque lo fuera. Son esos pequeños detalles los que acaban caracterizando, definiendo, una manera de hacer. Y en la Travesía de Los Monegros siempre quedó claro qué era lo que importaba.

  

Diecisiete equipos participaron en la prueba, que entre el 6 y el 9 de diciembre atravesó caminos entre Ainzón, Bulbuente, Talamantes, Ambel y Tabuenca durante cinco etapas que sumaron 120 kilómetros. En patines, bicicletas, triciclos y carros (con clara mayoría de tiros largos en esta edición), al barro y el esfuerzo se sumaron también el vino, las conversaciones inacabables sobre perros y más perros a la hora del rancho en todas las cenas y comidas compartidas que cada día tenían lugar en un pueblo distinto.

  

Son muchos los participantes que se toman la travesía como un entrenamiento para objetivos más ambiciosos durante la temporada. Muchos de quienes estos días de diciembre corrieron a la sombra del Moncayo participarán los próximos meses en otras carreras en la Península, pero también en Francia, Alemania o el norte de Europa. Otros participantes dejaron clara la máxima de que cualquiera puede correr –o al menos, entrenar para intentarlo-, y que es posible disfrutar del deporte del mushing en una modalidad como la media distancia con perros de cualquier raza que, en buena forma física, se entrenen de manera adecuada. Entre nórdicos y hounds especializados en el tiro, se vieron también podencos, perros carea o cruces difíciles de definir, como fue el caso de uno de los equipos, integrado por perros que están en adopción a través de la protectora zaragozana ZARPA.
¿Habrá XXVIII Travesía con Perros de Tiro? Desde que la pasada temporada desapareciera el Circuito Estatal de Media Distancia de Mushing, el calendario de carreras de estas características se ha visto reducido considerablemente. Pero ni tan numerosa como el sprint, ni tan costosa como la larga distancia, la media sigue atrayendo y manteniendo adeptos, así que... ¡nos veremos en los caminos!

Pin It