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Diez años sin Marta del Castillo: 

¿por qué no hubo

más perros de búsqueda?

 

Bruno

En enero hace diez años del fatídico día en que Marta del Castillo no regresó a su casa. La Policía utilizó en su búsqueda en los primeros momentos perros preparados para explosivos, lo que levantó fuertes críticas. Ante la inoperancia de estos canes, al mes de la desaparición de la jóven, se incorporaron a su búsqueda en el Guadalquivir perros de la Guardia Civil y canes de la Policía holandesa entrenados en la búsqueda de restos humanos en los canales. Nada dio fruto. A partir de aquí, a ritmo de mentiras de los detenidos, se buscaba en diferentes sitios, generalmente con medios humanos. Antonio del Castillo, quien asegura que “se chocaba una y otra vez con un muro con la Policía” se movió por su cuenta y fue en busca de Bruno Sarmiento, de UCR Alpesa Sevilla, y su perra Dina, rastreadora de restos humanos. Salieron por diferentes sitios:el Guadalquivir; la Rinconada; Majaloba; La Algaba; Camas; la escombrera; Santi Ponce... nada tuvo éxito. “Llegué tarde”, señala Del Castillo.

Por Emer IGLESIAS

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“U un día se presentaron aquí en mi casa el padre y el abuelo de Marta del Castillo a hablar conmigo y me preguntaron por mi perra de rescate, Dina, una perra de pastor alemán cruzada que yo la había enseñando a buscar restos humanos”, indica Bruno Sarmiento a LADRIDOS.
Antonio del Castillo le comentó al adiestrador el caso y le pidió ayuda para ir por su cuenta a buscar el cuerpo de su hija. “Yo sólo le respondí que dónde, a qué hora y en qué sitio y nos pusimos en marcha. Él quería una segunda opinión”.
La primera búsqueda la realizaron por el río. “Me llevé cuatro días por la zona buscando y nada”. Al tiempo, tras una nueva declaración de Carcaño, Antonio del Castillo fue de nuevo en busca de Bruno y Dina para trabajar por la zona de Majaloba. “Estuvimos una semana y pico, de camuflaje, vestidos como gente de campo, para que nadie nos viera, porque si no esto podía crear revuelo. Estuvimos buscando por la zona que supuestamente había dicho Carcaño que la había enterrado en una zanja. Y la perra no marcaba nada de nada”.
“Más tarde me volvió a llamar para ir a otras zonas del río entre la Rinconada y Sevilla, estuvimos buscando y de nuevo, nada”. En otro de los giros del caso, con una nueva declaración de los detenidos, volvieron a salir con Dina. “Fuimos por otra zona que va desde la Algaba a Sevilla, donde se está haciendo ahora la famosa S40, y nada. También fuimos a los alrededores de Camas donde está la escombrera que es donde la Policía Nacional encontró los restos de un cadáver pero que no era Marta del Castillo”.
De las últimas veces que han salido fue “por donde está la estación de tren de cercanías y nada de nada. Cada vez que Antonio me llamaba yo cogía a la perra e íbamos y rastreábamos todo. Yo sé que la perra es efectiva porque la hemos enseñado y la perra masca, pero a saber dónde está esa criatura”, indica Sarmiento.
Por su parte Antonio del Castillo ha señalado a LADRIDOS que cuando estaban en plena búsqueda, vio en televisión unos perros que “buscaban billetes o drogas y entonces me interesé por los perros. Hablé con la Guardia Civil y me enteré que tenían un perro que buscaba cadáveres”.
El padre de Marta entonces consultó con la jefa de la Policía Nacional “que llevaba la investigación de mi hija aquí en Sevilla y me dijo que eso era mentira, que los perros no buscaban nada, que eso era más bien en las películas, que tenía un amigo en la Unidad Canina y que le había dicho que el perro no servía para eso”.
Ante esta sorprendente respuesta aparcó un poco el tema. “Después hablé con mi hermano que es Guardia Civil y me insistió en que ellos tenían un perro que buscaba cadáveres y estaba muy bien entrenado. Pero mi tema lo llevaba la Policía Nacional y chocaba con un muro una y otra vez, eso era un muro infranqueable”. “Un compañero de trabajo me puso en contacto con Bruno. Me dijo que tenía una perra adiestrada en búsqueda de cadáveres y que podía intentarlo”, matiza.
“Fuimos en distintas ocasiones a buscar a mi hija, en diferentes sitios; siempre cuando oíamos que podía estar enterrada en algún lugar, íbamos. Bruno llevaba a su perra y buscaba”. Como Bruno tiene un coche adaptado para los perros que pone unidad canina y “no queríamos eco mediático ni enfrentamiento con la Policía, ibámos con otro pequeño con el perro en el asiento de atrás”.
El padre de Marta se lamenta de que los perros no se hubiesen utilizado antes y más. “Yo empecé tarde con los perros. Mi hija hace casi diez años que desapareció y la primera búsqueda con el perro lo hicimos hace unos cuatro años, perdimos un tiempo crucial”. “La jefa de Policía era muy celosa del trabajo, no quería que nadie se enterase de nada y por eso lo hice siempre de forma privada, cuando la Policía iba, ya había pasado yo con el perro”.
Antonio está muy agradecido a Bruno, “porque la perra llegó donde los agentes no llegaban. Por desgracia no encontró nunca a mi hija, ya te digo que yo llegué tarde, que a lo mejor si hubiesen estado desde el principio, la situación sería otra. Las Unidades caninas hay que potenciarlas, yo confío mucho en los animales”,

DINA: UNA MESTIZA EN UN CONTENEDOR DE BASURA

Dina es una perra cruce de pastor alemán, fruto de una camada no deseada que como tantas acaba abandonada dentro de una caja en cualquier lugar. Esta perra fue rescatada junto a sus seis hermanos de un contenedor de basura de Alcalá de Guadaira. Una amiga de Bruno Sarmiento los vio a todos metidos en la caja en mayo de 2004 y lo llamó. El adiestrador no dudó en ir a recogerlos y se quedó con toda la camada. “Me quedé con los seis hermanos y empecé a hacerles pruebas a los seis, les observé las actitudes, las formas y a la que yo vi con más actitudes, por como trabajaba, es con la que me quedé, con Dina”.
Tras elegir a Dina, los demás perros los repartió entre sus amigos, de tal forma que los seis encontraron una buena vida lejos de la muerte segura a la que estaban condenados en la basura.
A partir de entonces, Dina fue adiestrada en positivo por el experto guía canino durante tres años. “El primer año fue de acondicionamiento, como es este adiestramiento. El segundo año ya se va aprendiendo a hacer el marcaje, Dina lo hizo siempre muy bien. Y el tercer año ya va desarrollando su actitud, es cuando está preparada y es cuando ya comienza a trabajar”.
La primera vez que esta cruce de pastor alemán fue a buscar a Marta del Castillo tenía ya seis años.
Pero aparte de rastrear para encontrar posibles restos de la joven sevillana, Dina ha realizado busquedas en otros casos de personas desaparecidas.
“El protocolo policial dice que si al tercer día no se encuentra nada se desactiva la búsqueda. Es entonces cuando voy yo. Hemos ido a buscar en Sanlúcar, en El Puerto de Santa María, en Rota… en muchos sitios y en algunos casos sí ha resultado positiva la búsqueda. Por ejemplo, en el puerto de Santa María buscamos una vez un señor que estaba perdido en Las Marismas y la perra dio positivo”, relata Bruno.

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