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Quito: el reino de taifas de perros callejeros

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La capital de Ecuador, Quito, bien puede considerarse un reino de taifas de perros callejeros. Un estudio realizado por la Universidad San Francisco de Quito y la de California calcula que hay entre 400 y 600 mil animales en sus calles. Incluso hay una zona, la Vía Conocoto, que se conoce como la “vía de los perros”. Además, el pasado año se produjeron 2.417 mordeduras de perros en la calle, la mayor parte en las zonas de Calderón y Quitumbe. Un estudio ha destapado que en siete mercados del centro hay perros que deambulan por la zona, exponiendo a trabajadores y consumidores a enfermedades. Para conocer el alcance del problema, el Gobierno ha iniciado el trabajo “Determinación del número de perros que deambulan libremente en barrios de las ciudades de Guayaquil y Quito” dirigido por el investigador Alberto Orlando Narváez.

Por Óscar REKALDE

Según los datos aportados por la Empresa Metropolitana de Aseo de Quito, en la capital del país existen más de 600.000 perros de los que el 20% viven en familia como tal, el 20 % están abandonados y deambulan por la ciudad en busca de comida, y el 60% restante tienen dueño pero salen de su casa cada mañana con “permiso de sus propietarios” y regresan por la noche, pasándose el día en la calle sin ningún control.
Este es uno de los motivos por el cual en ciudad se produzcan muchos mordiscos de perros a personas. Según los datos del Ministerio de Salud y del proyecto Urbanimal de la Secretaría de Salud del Municipio, el pasado año se registraron un total de 2.417 mordeduras de perros en Quito, y no sólo de perros abandonados, sino también de lo que denominan “perros callejizados”.
Graciela Estrada, médico veterinario de la Universidad de Las Américas (UDLA), indica que el problema necesita ser atajado. “No solo las mordeduras y el riesgo del contagio de la rabia son los únicos problemas que provocan la falta de compromiso de los dueños”, matiza y recuerda que hay otras enfermedades como la provocada por una bacteria llamada lectospira y que se contagia a través de las heces de los animales que puese pasar a los humanos y crear un grave problema de salud.
Según el estudio realizado en la Facultad de Ciencias de la Salud de Quito por Alina Maldonado y Jonathan Muncho, y dirigido por Graciela Estrada, en los mercados del centro de Quito existen perros que deambulan por la zona, exponiendo a trabajadores, consumidores y a otros animales a enfermedades que ellos puedan presentar.
En este estudio, realizado en siete mercados; San Roque, Central, Arenas, América, San Francisco, San Juan y Toctiuco, cuantificaron un total de 171 perros, de los el 5,62% fueron positivos a Leptospira, el 17,98% a Toxocara canis y el 7,87% a Dipylidium caninum. Según los autores “la presencia de estas enfermedades se debe al mal manejo y control de alimentos y desechos, además de la mala tenencia de mascotas existente y descuido en la salud preventiva, permitiendo que perros que deambulan en las calles se expongan al patógeno y sean una fuente principal de contagio para las personas y otros animales”.
Aunque en la ciudad de Quito no existen cifras oficiales respecto a la cantidad existente de perros, distintos estudios estiman que se podría llegar a un perro abandonado por cada cuatro habitantes, lo que es un alto índice de riesgo de salud pública.
Según los informes de gestión de El Centro de Gestión Zoosanitaria (URBANIMAL) en los mercados Mayorista Quito, Cotocollao y San Roque, hay presencia de caninos con el consiguiente riesgo para la inocuidad alimentaria; “los animales entran libremente y están cerca de cárnicos y legumbres; además existe deficiente manejo y control de desechos lo que favorece a la permanencia de los animales en los mercados”.
Además, algunas personas del mercado brindan alimentos a los perros lo que hace más duradera su permanencia dentro de estas instalaciones de venta de alimentos.
Debido a los problemas que afrontan los perros en la calle, tales como accidentes, desnutrición, maltrato, envenenamiento o enfermedades, perduran alrededor de dos años en la calle, según los datos facilitados por la Agrupación para la defensa ética de los animales.
“El perro vagabundo está en la calle en busca de alimento y dependen del ser humano para alimentarse. Suelen estar cerca de basureros, mercados, ferias, parques, plazas públicas, entre otros. Un perro recorre entre 0,015 a 0,052 km2 buscando agua y alimento; saber la distancia que recorren permite conocer la situación epidemiológica de enfermedades que puedan presentarse”, indica el estudio universitario.
El trabajo concluye que “la falta de conocimiento e incumplimiento de normativa respecto a la tenencia de mascotas por parte de los propietarios, además de la falta de control y sanción por parte de las autoridades, influyen en el cuidado inadecuado que se da a los perros en Quito. La presencia de leptospirosis en algunos de los perros de los mercados del centro de Quito puede deberse al mal manejo y control de los desechos, alimentos y roedores, además de la mala tenencia de mascotas existente y al descuido en la salud preventiva, además de por permitir que los perros deambulen libremente por las calles”.
Según el Ministerio de Salud las zonas de Calderón, con más de 500, y Quitumbe, con más de 300, son las que registraron más mordeduras de perros en 2017, debido sobre todo al alto número de canes que vagan por sus calles. Por otra parte, la Vía Conocoto es conocida como la “vía de los perros”, porque desde hace cuatro años que se inauguró está repleta de perros vagabundos a la espera de que los coches que pasan les echen comida.

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