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Una década de perros en hospitales

 

hospitalPerros

Los canes comenzaron como “juguetes” a los que peinaban o alimentaban, luego pasaron a ser acompañantes y ahora son colaboradores necesarios en IAA. Se cumple una década del primer perro que pisó un hospital en nuestro país gracias al Hospital Sant Joan de Déu que, en colaboración con Purina y el centro de adiestradores CTAC, se liaron la manta a la cabeza y los introdujeron para trabajar aspectos emocionales, físicos o sociales de los niños, reducir su estrés y ayudar en su recuperación. Diez años después, en España hay una decena de centros con “perros doctores”. El último, el Virgen de las Nieves de Granada, donde los pequeños esperan con impaciencia la visita de Garbanzo y Pecas.

Por Miguel PELE

El hospital Sant Joan de Déu, en Barcelona, puso la primera piedra hace diez años de un proyecto de Terapias Asistidas con Animales que ha supuesto un aliciente en los tratamientos a los niños. Bamba, Laika, Flash, Boby, Mel, Danza o Cuca son algunos amigos peludos de los pacientes, que les esperan cada día con mucha ilusión. Los perros son seleccionados, están adiestrados para realizar esta labor desde sus primeras semanas de vida y son sometidos cada cuatro meses a rigurosos protocolos sanitarios. Para los niños que directamente no pueden recibir la visita canina por ser pacientes de alto riesgo, se abre una ventana a través de una tableta, con la que interactúan con los perros.


Ya se cuentan por miles los que han recibido alguna intervención con perros a lo largo de esta década y repartidos por diferentes hospitales, además del precursor, en ciudades como Madrid o Valencia. Ahora llega el turno a uno más y primero en Andalucía. Los niños del hospital Materno Infantil Virgen de las Nieves de Granada se están beneficiando de estas terapias, gracias a la financiación del programa de la Asociación Española contra el Cáncer. Junto con la empresa “Hachiko educación canina” lo iniciaron en enero con una duración inical de un año.
Dentro del hospital el proyecto implica a los pacientes infantiles en la unidad de Oncología, a niños ingresados en larga estancia u otros que estén a la espera o en recuperación de una operación, a los que se les entretiene con sesiones de TAA.


Estas terapias tienen protocolos similares en todos los hospitales. En Granada los protagonistas perrunos son Garbanzo y Pecas, mestizos y rescatados, encargados de llevar a cabo la terapia. La preparación “en esencia es la misma que para terapia en otros centros, como personas con discapacidad física, intelectual o tercera edad. Para acceder a un hospital tienen que pasar unos controles veterinarios más exhaustivos, para asegurar que no tengan ningún tipo de enfermedad que puedan contagiar a pacientes en situación de riesgo, evitando así cualquier posible foco de infección. Para ello, siguen unos protocolos de zoonosis sacados de otros hospitales, todo ello bajo la supervisión del Colegio de Veterinarios” aclara el adiestrador de Hachiko, Nicolás Montes.
Montes acude al hospital con Mariola Cruz como expertos en IAA y dos de sus perros, Garbanzo y Pecas. Un can los acompaña a la sesión, mientras el otro aguarda en su trasportín en el parking. Durante algo más de una hora realiza su sesión de trabajo y lo releva el otro para la siguiente sesión y evitar así el estrés al animal.
Los niños reciben al perro con una sonrisa, están encantados y deseosos de que llegue la sesión con su amigo de juegos. El perro acude preparado con su peto (de diseño especial para que suelte el menor pelo posible) y unas alforjas en el que colocan algunos objetos como pelotas u otros juguetes que van a utilizar en la sesión. Los primeros resultados son altamente satisfactorios, valorados así desde la perspectiva clínica, emocional y familiar, por lo que Garbanzo y Pecas pueden darse por satisfechos con un trabajo bien hecho.
Por otra parte, según las encuestas realizadas en el Sant Joan de Déu, el 86,5% de los padres indica que sus hijos están menos angustiados mientras juegan con perros; el 96,5% que estaban más relajados en su visita médica; y el 95% que mejoraba el estado de ánimo de los niños en contacto con lor perros. Con esto, el mejor amigo del hombre es, cómo no, un apoyo para sus hijos.

TAA en hospitales
Sant Joan de Déu en Esplugas de Llobregat (Barcelona).
Son los pioneros en España en introducir perros en un hospital. Comenzaron en 2009 con pacientes de entre 10 y 18 años que valoraron positivamente los días en que los perros estaban en el hospital. Al principio ellos los peinaban, les daban de comer o les enseñaban habilidades. Los profesionales también empezaron a ver resultados y los utilizaron en terapias individuales. Poco a poco, los perros fueron introduciéndose en el hall, ortopedia y traumatología y desde 2012 está en marcha el programa de IAA. Actualmente, CTAC (Centro de Terapias Asistidas con Canes) dispone de un equipo de 12 perros acreditados para trabajar en los distintos programas de Interveciones Asistidas con Animales.

Casos atendidos periodo: 2012-2016
Hospitalización pediátrica                        3.062
Estimulación cognitiva                                271
AAA en salas de espera                          1.679
Visitas a niños hospitalizados                     411
                                              Fuente SJD Y CTAC

Gregorio Marañón (Madrid).

En el programa “Sonrisas perrunas” comenzaron una primera fase con niños autistas. Luego lo ampliaron a urgencias con niños especiales, larga estancia y extracciones, para acabar con niños en tratamiento oncológico.

La Fe (Valencia).
Con el proyecto “Can de la mano” introducen perros en la planta de oncología infantil, perros de los propios trabajadores del centro, con una preparación de 6 meses.

12 de Octubre (Madrid).

Proyecto único en España, dos perros rescatados tras abandono se integran en las terapias de grupo de pacientes alcohólicos.

Niño Jesús (Madrid).
Junto con la Universidad Rey Juan Carlos y Purina pusieron en marcha la primera unidad de Intervenciones asistidas con animales, para adolescentes con trastornos alimentarios, dos perros participan en los tratamientos con adolescentes que sufren anorexia y bulimia nerviosa.

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