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Adiestrar es un servicio más

que realiza el policía

PoliciaLocalMadrid

 

35 agentes, 27 guías caninos, dos oficiales, el subinspector y 24 canes forman la Sección Canina de la Policía Local de Madrid. Camas calefactables para los perros, música clásica, amplios cheniles con exteriores al aire libre, policías que entran y salen y se deshacen en carantoñas, veterinaria que revisa uno por uno, padrinos que se encargan de un perro cuando su guía no está, carteles con rutinas por todas partes y un cachorro saltarín que se cuela en el despacho del jefe... Es el día a día de la Sección Canina de la Policía Local de Madrid. Los 24  tienen cada uno un padrino asignado que se encarga de él cuando su guía no está.

Por Emer IGLESIAS

 

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Antes de encontrarnos con el subinspector Rafael de la Gándara, máxima autoridad de la Sección Canina, nos cruzamos en el aparcamiento con un pastor alemán con su pelota roja en la boca junto a su guía que viene de entrenar. Es hora de descanso y se recuesta en un chenil de “paso”.
Junto a él hay otros dos pastores alemán y un pequeño malinois a la espera de comenzar su juego. Todos están tranquilos, también Beni, un labrador que lanza su mirada amigable a todo el que pasa y mueve su cola cuando lo saludas.
De repente la calma se rompe, un pequeñajo de menos de cinco kilos salta y se entremezcla entre las piernas de todos los agentes a los que saluda desbordando alegría. Es Thyson, el pequeñajo de la familia. Acaba de llegar procedente de una protectora, tiene algún antepasado de jack russell, y para frenar su vigorosidad entra en el chenil contiguo a Beni: “a relajarte” le dice una guía canina, pero Thyson no pierde puntada y está pendiente a dos patas.
De la Gándara relata que la Sección Canina comenzó en 1982 con seis componentes y seis perros y que ahora ya tiene 24 canes dos de ellos en formación.
El trabajo de estos canes se centra en detección de estupefacientes, billetes, explosivos y rescate de personas. “Somos pioneros en formar perros duales. Dos de ellos están preparados para detectar explosivos y rescate. Hacen las dos búsquedas, la diferencia es que marcan de forma distinta: si encuentran explosivos, se sientan y si encuentran a una persona, ladran”, indica el subinspector a LADRIDOS.


Los canes viven en este edificio, y algunos guías se los llevan a diario a casa, incluso de vacaciones. “Están autorizados a llevárselos, pero los de rescate tienen que estar disponibles aquí si se les requiere en menos de 45 minutos”, matiza el jefe.
Trabajan el turno de ocho horas que tenga su guía, de mañana o de tarde. Los entrenamientos están totalmente planificados. La mitad sale a los operativos y los otros entrenan. A las cuatro horas se alternan. El trabajo de los policías cambia mucho cuando somos guías caninos, porque entrenar al perro es un servicio más de los que realizamos”.
Los días que un agente libra, su perro si no va a casa con él no se queda desasistido. “Tiene un padrino que se encarga de él, lo cuida, lo saca a entrenar y a jugar”, relata Rafael cuando de repente es “asaltado” por Thyson que ha subido unas estrechas escaleras de caracol a toda prisa en cuanto ha escuchado su voz. Le trae un pequeño, como él, mordedor blanco en la boca y no duda en pegar un salto y llegar hasta sus brazos moviendo a toda velocidad su cola.
Según de la Gándara “es de lo mejorcito. Nos llamaron de una protectora porque tenían tres malinois, pero les hicimos unas pruebas y no eran aptos. De repente lo vi y quise hacerles pruebas. Es magnífico, tras recibir la autorización, está aquí desde haces unos días en formación”.
Es el más pequeño de la Sección Canina y ha sido adjudicado a uno de los guías más altos. Forman un curioso binomio, y es el juguete de todos.


Para separarlo del jefe tiene que ponerle la correa, ya que parece ser su punto de referencia.
Se está preparando para detectar estupefacientes, “su pequeño tamaño y su agilidad es un plus, le permite buscar en rincones y sitios pequeños”, matiza de la Gándara.
A los seis meses de formación los perros ya comienzan a realizar operativos, y al año ya están listos para su trabajo. Alrededor de los ocho años de edad llega su jubilación. La primera opción es el guía, si no puede ser, el Ayuntamiento tiene en marcha el programa “adopta un compañero”, por el que las familias se apuntan en una lista de espera y se seleccionan siempre en función de las necesidades del can que se va a jubilar.
El principal trabajo de estos canes es el menudeo “estamos muy orgullosos, porque encontrar 200 kiilos de hachís, es fácil, pero una pequeña papelina escondida en los sitios más recónditos, no. Y estos perros lo detectan” dice con orgullo Rafael.
También hay labor social. Todos los jueves reciben a escolares y hacen una pequeña exhibición. Asimismo, hay visitas a residencias de ancianos, colegios de niños con capacidades especiales, a fiestas, a todo tipo de eventos donde los requieren…

Especialidades:
22 perros operativos y
2 en formación
Distribuidos en:
13 preparados para detección de estupefacientes: hachís, heroína, cocaína y marihuana, además de billetes de curso legal
7 en explosivos
2 duales, en explosivos y rescate de personas

Padrinos
Cada uno de los 24 perros de la Sección canina de la Policía Local de Madrid forma binomio con su guía que es el responsable de su perro y tiene autorización para llevarlo a su casa. Viven en el centro de la Casa de Campo y media docena se van a diario con su binomio. Para que nunca estén desasistidos, los perros tienen un padrino. Cada policía tiene un perro asignado y es padrino de otro del que se encarga cuando su titular no está.

Premiado por Unijepol
Rafael de la Gándara ha sido premiado por Unijepol en las II Distinciones Nacionales a Guías, Perros y Unidades Caninas Policiales “por su apuesta por la innovación e incorporación de nuevas técnicas de especialización”.
Junto a él recibirán galardón: la Unidad Canina de la Policía Local de Cáceres y su responsable, Julio Bejarano Pavón; la Unidad Canina de la Policía Local de Gijón; Kloe y el agente Gabriel Salceda, de la Policía Local de Villalbilla; la Asociación de Guías Caninos Policías Locales de España, AGPLK9; el grupo formador de la Asociación de Miembros de Unidades Caninas de la Policía Local –AUCAPOL; Doky y su guía Onofre Trobat Alba del Cuerpo Nacional de Policía en Baleares; Elton y su guía Juan Manuel Sánchez García del Servicio cinológico de la Guardia Civil y el Ayuntamiento de Elda. A título póstumo se galardona al Mosso D’Esquadra,Julio Cedo Perelló y a Miguel Angel Peña, agente de la Policía Local de Sant Esteve Sesrovires. Los premios se entregarán el 23 de este mes en La Nucía, dentro del I Campus Nacional de Protección Animal y Unidades Caninas.

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