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Casi muere en una venta y el agua le salvó

 

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Por Carlos REDONDO

Su traslado a una tienda de mascotas fue su desgracia. Obie iba con la esperanza de encontrar una familia que se encariñase con él y descubrir, por fin, lo que es el calor de un hogar y sólo encontró un parvovirus por el camino que le produjo una neuropatía motora. Sólo podía estar boca abajo hasta que los tratamientos en agua hicieron su efecto y ya puede moverse. 

Con tan sólo seis meses de edad, Obie, un cocker spaniel canadiense cogió el parvovirus durante su traslado a una tienda de mascotas ubicada en Montreal. Esta enfermedad es altamente contagiosa, y a menudo mortal, que puede causar vómitos, diarrea severa, depresión, fiebre e incluso pérdida del apetito. Estuvo enfermo durante un mes y medio. Tras este tiempo llegó a sufrir una elevada pérdida de peso y masa muscular “había noches incluso en las que los veterinarios pensaban que sería la última” afirma Jessica Magri, actual propietaria de Obie. 

Tras los primeros análisis clínicos, los veterinarios le diagnosticaron una neuropatía motora, patología en la que los músculos de las extremidades se van debilitando paulatinamente.

Ante esta situación, el futuro de Obie parecía cada vez más complicado y trágico, sin el calor de un hogar que luchara por darle una nueva oportunidad de disfrutar como cualquier otro perro. Sin embargo, cuando un amigo de Jessica que trabaja en el centro veterinario donde perminació Obie hospitalizado le trasladó la historia de este perro, Magri quiso formar parte de su vida desde ese instante, así que procedió a adoptarlo. “Cuando lo incorporé en mi vida, ni siquiera fue capaz de sentarse. Siempre estaba boca abajo y no podía moverse muy lejos. Ahora, 5 meses después, Obie se levanta y camina”. Este cocker requiere mucha fisioterapia, tiempo y paciencia. 

A pesar de que todavía tiene mucho camino por recorrer, las mejoras son notables, especialmente con una herramienta que le construyó el marido de Jessica, que le permite mantener la parte trasera del animal en alto para que pueda intentar caminar con normalidad. Además, va a fisioterapia donde realiza diferentes ejercicios en la cinta de correr subacuática durante 20 minutos aproximadamente cada sesión. También realiza ejercicios en el domicilio particular “En la piscina, solía nadar con un chaleco salvavidas ya que no tenía equilibrio sin él. Ahora puede nadar solo” afirma Magri. 

El objetivo es ayudarle a potenciar el equilibro y estirar las piernas, “le hemos construido una carrera de obstáculos con la que camina con la ayuda de golosinas”.

Actualmente Obie es un perro feliz, especialmente cuando está al aire libre tal y como se puede comprobar en Instagram, red social donde Jessica comparte sus progresos diarios 

www.instagram.com/obie_the_cocker/


Por Ignacio AGUILAR SEBASTIÁN, veterinario del Hospital San Vicente

La Rehabilitación Veterinaria es un complemento fundamental en el tratamiento de patologías ortopédicas (alteraciones en los huesos, tendones, ligamentos y articulaciones), patologías neurológicas (hernias discales, degeneraciones y parálisis) y patologías médicas (enfermedades que cursen con debilidad y atrofia muscular). El paciente se beneficia de las terapias físicas, acelerando los tiempos de recuperación y logrando una mayor funcionalidad de la región afectada. Dentro de todas las terapias físicas que existen cabe destacar la hidroterapia.

Las propiedades físicas del agua nos ayudan a la hora de desarrollar un programa de rehabilitación de un paciente. Una de las propiedades más importantes es la flotación, que disminuye el peso sobre las extremidades y aumenta el rango de movimiento de las articulaciones, evitando caídas en pacientes con déficit neurológicos y permitiendo moverse con mayor agilidad en pacientes obesos y en pacientes geriátricos. 

La presión hidrostática es otra de las propiedades físicas del agua; genera una presión constante sobre el cuerpo sumergido, mejorando la circulación sanguínea y linfática y disminuye la sensación de dolor. Por estas razones, la hidroterapia reduce la inflamación y el edema e incrementa el rango de movimiento articular. Esta propiedad del agua es muy importante y favorece a aquellos pacientes con degeneración articular e inflamación crónica de las articulaciones.

No es una terapia milagrosa, necesita siempre contar con la supervisión de un veterinario especializado en la materia, que adapte cada programa de rehabilitación a cada paciente. 

No todos los pacientes pueden realizar hidroterapia y es importante hacer un examen físico exhaustivo previo para descartar alteraciones cardíacas y vasculares, alteraciones respiratorias, infecciones cutáneas y problemas gastrointestinales.

http://veterinariosanvicente.com

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