El manto en invierno

manto

Por Patricia Campos / peluquera canina

Cambiamos de estación climática y llegan los fríos tan agradables para algunos y tan temidos para otros. Sería evidente pensar que un chow chow, un samoyedo o un pastor alemán vivirán más felices durante la temporada más fría del año. ¡Y así es! Sobre todo si viven a la intemperie. Pues hemos de decir que el estilo de vida de estas razas, o de cualquier mestizo con este tipo de pelo, dicta mucho sobre su comodidad. Las dobles capas, pelo característico de los perros de los que hablamos, tienen una función fundamental para estos todo el año.
La doble capa junto a la piel del perro cubre todas las funciones que debería cumplir cualquier capa de pelo durante todos los cambios climáticos de protección y termorregulación. Ésta protege al can de todas las agresiones externas como son el  clima, el ambiente, los posibles accidentes como roces e incluso los ataques bacterianos o de parásitos. Como su propio nombre indica está provista de dos tipos de pelo muy importantes.
El pelo primario o capa de cobertura que crea una capa aislante protegiendo al perro de todas las agresiones externas como el viento, la lluvia, los arañazos, etc. Se trata de un pelo más largo, más duro, brillante y con mucha más pigmentación.
El pelo secundario se encuentra cobijado entre la capa primaria, siendo este pelo más corto, fino, opaco y de menor pigmentación. Su función es proporcionar calor al animal. Las dos capas juntas crean una funcionalidad perfecta para pasar cómodamente el invierno a la intemperie y el verano despojándose del subpelo a modo de mechones cuando comienza la etapa estival haciendo dos grandes mudas al año en primavera-verano y en otoño-invierno.
Pero, ¿qué ocurre si este tipo de capas pasan todas las épocas del año dentro de nuestras casas?
En el caso de los perros que viven fuera de casa bastará con realizarle una sesión de peluquería al inicio del cambio de estación para agilizar el proceso y que el perro se encuentre en perfectas condiciones para adaptarse rápidamente a la temperatura.
En el caso de los perros que vivan en el interior del hogar se recomiendan cepillados frecuentes, mejor con rastrillo, carda y peine metálico y al menos una visita cada 3 o 4 semanas a la peluquería para la realización correcta del baño y deslanado.
Recomendaríamos lo mismo para las razas o mestizos de pelo corto o liso. En el caso de los perros del pelo duro o los tipo Spaniel se recomienda continuar con el Stripping o Carding todo el año. En el trimming de estos perros no debería usarse la técnica de máquina o clipping pues elimina todas las funciones de protección y termorregulación. Se recomienda pasar por el salón de peluquería cada dos meses.
El subpelo al ser cortado tiende a proliferar en mayor cantidad y longitud. Y el pelo primario se vuelve más fino convirtiéndose el manto en pelo fino, opaco y normalmente rizado con las sesiones de máquina perdiendo todas sus funciones y enredándose y perdiendo mucho más pelo constantemente. En algunos casos puede aparecer la temida calvicie postclipping creciendo el pelo sólo por algunas zonas del cuerpo.
Por último, el pelo largo se podría decir que es el más parecido al nuestro pues es un pelo que crece y crece sin parar y apenas se cae. Normalmente tiene muy poco subpelo o carece de él lo que provoca que los perros que tienen este tipo de pelo pasen frío en invierno. Hablamos de perros de raza pequeña normalmente como son los los Yorkshire, Bichón Maltés, Caniches, Shittzu...
Para los que llevan el pelo más corto lo ideal para su vida diaria podría ser realizarles un corte a tijera tipo cachorro manteniéndoles un largo de 5-8 centímetros. Y los que van rasurados deberían usar abrigo en la calle pues van completamente desprotegidos.

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