La espiga asesina
 

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Los veterianarios alertan del peligro de estas espigas que están creando muchos problemas a las mascotas.  Foto: E. Á. Gayo

Por E. IGLESIAS / E. Á. GAYO / M. A. ARTOLA

Los veterinarios americanos han iniciado una campaña para alertar del riesgo mortal de una espiga para los perros. Se trata de la planta cola de zorro, muy habitual al aire libre y también en patios y jardines por su carácter ornamental. El riesgo está en las puntas de las espigas, que contienen las semillas, ya que se incrustan en la piel de los perros y pueden causar incluso la muerte. Aunque es oriunda de la Pampa, se la conoce también como “plumero de la Pampa”, está considerada una de las especies invasoras más peligrosa y está dando problemas en medio mundo. En España llegó como “ornamental” al País Vasco y Cantabria y se extendió a Asturias y Galicia, comunidades con programas de lucha contra esta planta invasora. 

Los veterinarios de diferentes países, especialmente de EE UU, América del Sur, pero también de Europa, han iniciado una campaña sobre lo que denominan el “nuevo asesino de perros”, la planta ornamental “cortaderia”, una gramínea endémica del el sur de Chile y de Argentina, con gran potencial ornamental, cuya variedad “cortaderia selloana”, conocida popularmente como plumero o hierba de la Pampa  se ha convertido en una de las plantas invasoras más dañiñas en nuestro país y es una verdadera pesadilla para ciudadanos, administraciones y el medio ambiente.

En realidad cola de zorro es un término genérico utilizado para describir varias especies de hierbas silvestres. Se asocia con plantas que tienden a crecer en los pastizales. Son comunes a lo largo de senderos y vertederos. También crecen perfectamente en llanuras, praderas de regadío y marismas. 

Cuando se tiene un perro uno de los principales objetivos es salir al campo con él, verlo correr, dejarlo en libertad, pero los veterinarios instan a los dueños de las mascotas, especialmente de cachorros, a mantener a sus perros alejados de esta hierba porque puede causar heridas graves en la piel, los pies, los ojos, la nariz y el estómago del perro. Según la AWM, en los últimos tiempos los profesionales de la salud canina cada vez se enfrentan a más casos graves de canes afectados por esta planta invasora, incluso algunos han llegado a morir. 

El principal problema para nuestros perros está en la espiga, ya que en sus puntas tienen las semillas que están preparadas para arraigar en cualquier parte, lo que en un principio puede ser “bueno” para el medio ambiente por su facilidad de propagación y agarre es un verdadero peligro para nuestros animales, sobre todo si se inhala o se ingiere.

En primer lugar, cuando las semillas se enredan en el pelaje de un perro retirarlas es sumamente complicado, sobre todo en los ejemplares con el pelo más largo.

La presencia de las semillas provoca heridas en piel, patas, nariz y ojos, e incluso lesiones en el estómago cuando llegan a ser ingeridas. En casos graves, estas complicaciones pueden provocar la muerte.

Según los veterinarios, un perro que ha estado en contacto con esta hierba y una o más semillas se le han clavado, puede presentar síntomas como: estornudos constantes o coloración rojiza en la nariz (cuando la semilla se introdujo en ella); protuberancias en la piel; comezón, molestias en el área de los ojos o sacudidas violentas en la cabeza, entre otros.

Algunas partes específicas de los cuerpos de nuestras mascotas son más vulnerables a las puntas de estas espigas. Los profesionales indican las siguientes:

Pies, patas y dedos de los pies

Las patas son una de las zonas más vulnerable a las lesiones de esta planta. Fácilmente la pueden pisar en el medio de sus dedos de los pies y una vez que lo hacen, el movimiento de flexión que realiza el perro para caminar empuja las colas de zorro más profundamente entre sus dedos.  A partir de ahí ya se introduce en la piel y puede sobrepasar su primera capa impulsándose aún más en el interior. Los síntomas incluyen cojera, hinchazón y lametones constantes.

Nariz y pulmones 

Dado que los perros les gusta oler las cosas es relativamente sencillo que esta hierba se cuele en su nariz e incluso existe el riesgo de llegar y depositarse en sus pulmones. La primera señal de que las puntas de la espiga  podrían haber entrado en su nariz son estornudos y descarga nasal intensa.

Orejas

Si el cachorro juega y se revuelca cerca de esta planta invasora puede correr el riego de que ésta se introduzca en  sus oídos y producirle una perforación del tímpano. Los síntomas a los que tenemos que estar atentos es inclinación de la cabeza, agitación vigorosa y constante rascado de las orejas.

Ojos

Los ojos son una parte muy vulnerable de los canes ya que están muy cerca de la nariz, que meten en todas partes. El plumero de la pampa le puede provocar problemas de visión pasajeros que si no se tratan podrían devenir, en casos extremos, en ceguera. Las primeras muestras de peligro incluyen enrojecimiento, ojos entrecerrados, hinchazón  y legañas abundantes así como frotárselos con la pata. 

Garganta

En caso de que el perro ingiera una parte de esta planta, las semillas podrían llegar sin problema a la garganta, lo que le puede provocar un ahogamiento.

Genitales o heridas

Los veterinarios advierten de que ya han tratado algún caso en el que las semillas se cuelan en los perros a través de los genitales, ano, heridas abiertas o las vainas del pene. Una vez comienzan a entrar, si no se retiran, pueden llegar a germinar y viajar por los conductos interiores del cuerpo del perro y permanecer durante largo tiempo alojadas en pulmones, corazón, cerebro, hígado,  glándulas u otros órganos internos, lo que, evidentemente, es muy peligroso para el animal si no se detecta a tiempo. 

El mayor riesgo es que las semillas germinen en el interior del can

Todos estos riesgos se resumen en dos: reacciones a la hierba como a un cuerpo extraño y las infecciones resultantes de su presencia en el interior del perro. En todas las zonas el grado de riesgo y el daño puede variar desde una ligera irritación que se trataría en una consulta veterinaria a una fuerte infección que ya necesita de las emergencias médicas. 

Según los profesionales de la salud, un riesgo añadido de esta espiga asesina en nuestros canes es que al tratar de eliminar las aristas clavadas en el perro, éstas se parten con mucha facilidad lo que provoca que la parte introducida ya en la piel se meta rápidamente en el interior de su cuerpo, lo que podría conducir al agravamiento del problema. Por esto es importante acudir al veterinario antes de hacer nada, para que extraiga la semilla sin ningún riesgo para el animal. 

La cortaderia selloana, conocida popularmente como plumero o hierba de la Pampa, está incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras y es una de las 20 especies exóticas invasoras más dañinas que hay en España. Aunque las comunidades autónomas costeras del Norte, como son Cantabria, Asturias, País Vasco y Galicia son las más afectadas por esta especie invasora que acaba con mucha flora y fauna autóctona, lo cierto es que estos plumeros ya se ven por localidades de todo el país. 

Parece que llegó por su “extraordinaria belleza” ornamental para grandes jardines de casas solariegas, pero su expansión es tal que no hay comunidad autónoma que no realice planes para su erradicación. 

Por ejemplo, en Andalucía, según la Junta, está implantada en zonas costeras de las provincias de Málaga, Granada, Cádiz y Huelva principalmente, donde desplaza a otras especies autóctonas, varía el paisaje, compite con especies nativas de los ecosistemas además de que modifica los recursos hídricos.   

 

Galicia: imparable

Es ésta una de las comunidades más afectadas por la cortaderia selloana. Aunque su expansión aquí es fenómeno reciente, en la actualidad se ha extendido sobre todo por la franja costera, desde Tui hasta Ribadeo. Las áreas con más presencia son las proximidades de las principales ciudades y el eje de la Autopista del Atlántico (AP-9).  Es muy abundante en hábitats como los taludes de las autopistas. A partir de estas zonas aparece en matorrales, pastizales o sotobosques próximos, así como en hábitats costeros, arenales algo alterados o márgenes de zonas húmedas. Según el Plan de Gestión de Especies Invasoras de la Consellería de Medio Ambiente, esta planta comienza a originar graves problemas de conservación en lugares de la red gallega de Espacios Naturales como la Costa Ártabra o el Embalse de Cecebre, ambos en Coruña.

Cantabria, la más invadida

Cantabria es el territorio de la Unión Europea más invadido por el plumero de la Pampa, según los datos de Medio Ambiente. El principal peligro de esta gramínea en Cantabria no es sólo su rápida extensión sino cómo ha invadido miles de hectáreas donde podrían crecer especies autóctonas que se están comiendo literalmente los plumeros, además de la invasión medio ambiental y de las consecuencias para la salud humana, por su fuerte carácter alergénico. Las zonas “más vulnerables” al plumero dentro de los hábitats naturales cántabros son los sistemas dunares, las marismas, los ríos, las zonas de campiña, áreas de eucalipto... y aquellas afectadas por los incendios, que quedan muy desprotegidas tras el fuego. El plumero de la Pampa ha crecido mucho gracias a la obra pública, ya que se asienta en taludes de carreteras o de canteras. 

Asturias, pide ayuda a la UE 

El principado de Asturias ha solicitado ayuda a la UE para poder erradicar el plumero de la Pampa, que, según estimaciones de Medio Ambiente se ha multiplicado por diez en las dos últimas décadas, y ya está poniendo en serio problema muchos pastos, siendo la costa especialmente vulnerable por el trazado de la autovía del Cantábrico. También afecta a los estuarios de los ríos, como la desembocadura del Nalón, y al trazado de la autovía del Cantábrico, ya que es el tráfico de este corredor uno de los factores de contaminación, pues los vehículos diseminan la semilla a su paso. De hecho, el problema ha aumentado en la costa asturiana, desde que se abrió la A-8. Para ello, el Gobierno del Principado ha firmado un convenio con la fundación La Caixa para hacer un estudio científico y preparar un protocolo de actuación. 

Euskadi, aún no alarmante

En el País Vasco la cortaderia selloana llegó con los movimientos de tierra en terrenos como consecuencia de la construcción de carreteras, vías férreas o escombreras. Por el momento está implantada sobre todo en las provincias de Gipuzkoa y Bizkaia, en la vertiente atlántica, aunque desde las Diputaciones Forales se asegura que está controlada y no es alarmante, ya que tras varios planes para contener su expansión, en los últimos meses no ha avanzado su implantación, según señala la diputada de Sostenibilidad y Medio Natural, Elena Unzueta, que lanzó hace pocas fechas en las Juntas Generales de Bizkaia un mensaje de “tranquilidad”. El conocido como plumero de la Pampa se ha ido adueñando de las márgenes de las carreteras o vías de ferrocarril, los campos de siega o la orilla de los ríos y también de humedales, marismas y arenales costeros.

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