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Jubilación a la carta

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Los perros de las unidades caninas que trabajan con la Policía Nacional durante siete, ocho o nueve años, cuando llegan a su jubilación en un 82% se quedan con sus guías. Pero hay un 18% a los que hay que encontrarle un hogar apropiado. La propia Policía Nacional les busca una salida y en algunos casos recurren a compañeros que gestionan páginas como la de Facebook: “perros policía jubilados”, que creó Isabel y ya lleva entre 25 y 30 perros cedidos a familias. El sistema es sencillo: el guía le pide a Isabel que le busque una familia, ella lo publica en su página, y comienza el proceso.

Por E. IGLESIAS

El proyecto de esta policía nacional comenzó hace unos años cuando veía que muchos guías o unidades cuando jubilaban a sus perros y no sabían bien qué hacer con ellos.

“Abrí una página de Facebook para ayudar a los guías. Entonces no había nada y yo comencé un camino”, indica a LADRIDOS. Su sistema de trabajo es donar los perros a familias interesadas que son seleccionadas. “No siempre es fácil, hay que estudiar mucho a la familia donde va a ir el perro. Primero hago un formulario, y con eso ya comienzo”.

A ella le llegan los perros directamente de los guías, que cuando ven que se les va a acabar su vida laboral y no pueden quedarse con ellos, generalmente por tener más en casa, le piden que le busque una familia perfecta para quien fue su compañero canino durante muchos años y con el que tiene una fuerte unión. El guía cuenta a Isabel las características del animal, y ella se pone en marcha. “A veces me dicen que el perro no es apto con niños, o que no es apto con otro perro, pero luego al cambiar el ambiente todo es diferente. Los perros se adaptan a su nueva vida y es de otra forma. Llegan a la casa y todo cambia”.

Lo que diferencia a estos canes de otros que son adoptables es que están muy bien educados. “Estos perros son diferentes, son perros que ‘han estudiado’, saben pensar, saben cambiar el carácter en función de donde estén y se adaptan muy bien, aunque no siempre tiene por qué ser así, hay que estudiarlo todo”.

Isabel trabaja sola, es una labor que realizar para sus compañeros, “Esto no es una asociación, soy yo sola con una página de Facebook. Los guías confían en mí, me piden que les busque una buena familia y un sitio donde estén bien, ya que ellos no tienen tiempo”, matiza.

El sistema es uno a uno, muy estudiado cada caso y, en ningún momento, los canes van a alguna asociación o familia intermedia mientras que se le busca adopción, como hacen en otros grupos, donde los perros pasan por residencias. “Esto es un gota a gota, poco a poco. No hay lista de espera ni nada. Cuando un compañero me pide que busque a quién donarle su perro, me muevo. Generalmente los procesos son muy cortos”. Mientras que dura este proceso el can sigue con su guía. Luego la familia cuando ya está seleccionada y dice que sí, va a buscarlo y tienen contacto con el guía, sobre todo los primeros días”, añade Isabel

 

Guardia Civil: el guía es el que decide el futuro del can

En la Guardia Civil es el propio guía canino el que decide el futuro de su perro. La primera opción siempre es ir a casa con él, lo que se suele producir en más del 90 por ciento de los casos, según datos del Centro Cinológico del Instituto Armado. Para los que no existe esta posibilidad, una segunda opción para ellos es ir a casa de un amigo del guía canino. “Somos todos muy amantes de los perros, nuestras familias y el círculo cercano en el que nos movemos, también”, indica el guia encargado de los perros de venenos, Daniel Ramírez, a LADRIDOS. “Es normal que mientras que nuestro perro está trabajando ya haya algún familiar o amigo cercano, o incluso algún compañero, que nos diga que cuando lo jubile quiere llevárselo. Mi anterior perra, una pastor alemán de pelo largo, se fue con un agente que también se jubiló y se murió ya de mayor”.

Si aún así hay algunos que no encuentran acomodo, los particulares pueden llamar directamente o ir al Centro Cinólogico y pedir adoptar un perro. Se entrevistan con el guía y si éste ve que es una familia idónea se les cede el perro. “Nosotros queremos que vayan a familias y miramos que no sea para seguir trabajando, ya que, a veces, vienen profesionales privados que los quieren para trabajar porque ya están adiestrados, en esos casos no los cedemos”.

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