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Este perro oriundo de Cataluña es muy apreciado en Europa

 gos y crías

Perro de pastor catalán, única raza reconocida en esta comunidad autónoma, que sigue pastoreando y demostrando sus cualidades innatas para el trabajo

Su hábitat preferido está en las montañas del Pirineo, entre riscos, espinos y ovejas, donde “empuja” al ganado. Estable y familiar, pasa por ser fuerte y valiente, pero sin agresividad

Por Miguel PELE

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El ejemplar perfecto para ser reproductor “debe tener salud, ser equilibrado mentalmente, como aparecen en el estándar de la raza, también debe tener aptitudes para la presa, que luego se transforman en aptitudes para el pastoreo y si se busca un perro de salón, para mí deja de ser el gos d’atura catalá”, según nos cuenta Marc Massana, criador por afición de esta raza autóctona catalana.
En cuanto al pastoreo, se trata de un perro que empuja más que llevar, es un tanto autosuficiente, puede estar guardando el rebaño sin decirle ni una sola orden. Son muy fuertes y se trata de un perro psicológicamente ideal para el ganado, que aguanta el estrés, domina las situaciones y que no tiene miedos, ni tampoco agresividad, es muy estable y muy templado. No hay líneas de trabajo, el perro que sirve para pastor, lo hace genial, aunque algunos no tienen esas condiciones, pero sí para animal de compañía.
Además del trabajo como pastor, al tratarse de un animal de trabajo, necesita ejercicio, precisa su trabajo diario. Después en casa parece que no hay perro y a pesar de su pelaje, no suelta pelo alguno. Además, también es un “buen perro de terapia, son muy equilibrados indistintamente de sexo, que ambos lo son”.
Por su carácter, recomienda este perro para una familia que le guste salir, que sea activa, pero que le guste la tranquilidad en casa. Para gente que hace agility, para gente que quiera un perro de terapia...
Marc es criador de esta raza de perros con el afijo De la Cinglera, en la barcelonesa comarca de El Bergadá, una de las cunas del gos d’atura, en la que había pastoreo de montaña, donde este perro rinde lo máximo, porque todo son piedras, montañas altas, pinchos, precipicios…. Tiene cuatro machos y cuatro hembras, con las que empieza la cría cuando tienen dos años y posteriormente cada dos o tres vuelven a reproducirse.
También realiza alguna monta con otras personas que estén interesadas en mejorar su línea, siempre buscando que la raza pueda perpetuarse con los mejores ejemplares, cruzando sus perros con otros de Francia o Bélgica. Y piensa que “la desaparición de cada criador del estado es lo más terrible que ha podido haber, porque son líneas de sangre que se pierden. Y en quince años se han perdido un montón. Y se empieza a jugar con la consanguineidad y en una camada salen cachorros cada uno de su línea, no hay una homogeneidad en las crías”.
Lo mismo ocurre con los tamaños de esta raza porque “yo veo que hay mucha disparidad de tamaños y líneas que son más sanas y otras que no las quiero ni regaladas. Además, hay poca gente nueva que quiera criar. Muchos lo tenemos como un hobby, pero porque nos gusta la raza y queremos mantenerla, somos pequeños criadores que ayudamos a que una raza vaya mejorando”.
Generalmente se registran las camadas en la RSCE, en la canina catalana. No es un perro que esté de moda, pero sí que es un perro que gusta “y gustó en Madrid, cuando en la Universidad se hicieron crías y los criadores catalanes vieron un mercado potencial y esa gran demanda ha sido lo peor que ha podido tener la raza. Yo no quiero esto, yo quiero una cría limpia, no somos dioses y no sabemos lo que puede salir”, comenta Massana.
Hay gente que empieza llevando estos cachorros a exposiciones y si le sacan algún defecto se lo calla y a pesar de ello lo usa como ejemplar reproductor, así se van perpetuando los genes con alguna desviación del estándar. No suelen ser muchos afortunadamente, pero los hay y “el problema está en que premian la correa y no al perro”.
A Massana le gusta el pastoreo deportivo, saca su rebaño y trabaja con sus perros, les da órdenes y observa cómo trabajan ellos, su mayor recompensa es ver que los perros toman sus decisiones para guardar el ganado. Cuando intentó adiestrar uno hace años nadie lo quería adiestrar y le decían que el border collie, por malo que sea, siempre será mejor que un gos d’atura, y eso es lo que te quieren vender. “Para mí, esta raza tiene alma. Y aquí no ha habido una conciencia de que este es nuestro perro y que hay que cuidarlo, porque lo importante es el perro y dejarse de personalismos”.

Esta raza autóctona de Cataluña estuvo a punto de extinguirse, pero comenzó su recuperación en los años 70 del siglo pasado, en 1982 se publicó su estándar y fue elegido por Mariscal para ser la mascota (Cobi) de los Juegos Olímpicos de 1992 y en la actualidad está fuera de peligro. Eso no implica que esté en su mejor situación, pues este perro tiene pocos criadores en España y otros fuera de nuestro país, como Finlandia, Francia o Suiza. Además, para su reproducción cuenta con el problema de que hay pocos machos, pues muchos de ellos están castrados.
En pocas palabras, este perro de familia tiene un “carácter estable, es protector de los suyos y valiente, pero no agresivo. Se trata de una raza muy fuerte, con pocas enfermedades y con una longevidad bastante alta, entre 12 y 15 años”, finaliza Massana.

Los datos
1982 se publicó el estándar de la raza
12-15 años pueden vivir los ejemplares de este perro

(Páginas 10 y 11)

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