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Ca de bestiar: un guarda de raza

pastor mallorquín

 

El pastor mallorquín o ca de bestiar, es un perro de guarda, defensa y pastoreo originario de Mallorca, de ahí su nombre. Si antes era el perro pastor de la isla, ahora esa función es testimonial allí.

 

Por Miguel PELE

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Esta raza ha sobrevivido gracias a que es un animal funcional, toda la vida dedicada a guardar fincas mallorquinas y acompañar al ganado. Porque hace cien años, como la mayoría de los perros, no se empleaban para compañía, sino a estas mencionadas labores. “Los machos, de mayor tamaño, se destinaban a cuidar las fincas, para evitar la caza furtiva, los robos… y las hembras, más pequeñas, para el pastoreo”, aclara Marino Talavante, secretario del club pastor mallorquín. Los machos pueden llegar a los 45 kg, con un porte impresionante, acompañado de un ladrido potente y grave, que intimida a los posibles intrusos. Y esto lo miraban mucho los propietarios de estos perros a la hora de cruzarlos, buscando ese ladrido poderoso.
Tiene una estructura física con buenas angulaciones delantera y trasera, además de ser ágil a pesar de su tamaño. Y es muy difícil encontrar un ejemplar con displasia, porque aquí entró en acción la selección funcional, si salía un perro con ella se sacrificaba. “Si lo encuentras es porque se ha cruzado con labrador, con podenco ibicenco, con dogo alemán, con border collie… buscando más fuerza o rapidez en esta especie”. Lo que sí posee sin depender de cruces es una gran resistencia a la sed, pudiendo estar varios días sin beber. Su pigmentación es negra por dentro y por fuera, como indica su paladar superior. Así, el pastor se iba varios días a pastorear y el perro debía aguantar sin beber ese tiempo.
Antiguamente la raza del pastor mallorquín apenas salía del archipiélago, pues eran reacios a desprenderse de los ejemplares. Pero desde que se creó el club en 2011, sus 211 socios se distribuyen por diferentes lugares del mundo y se han exportado ejemplares a Japón, México, Sudamérica y, por supuesto, a Europa, como a Portugal, Alemania, Austria o Polonia. 
Es un perro que necesita movimiento, actividad física, no es perro de sofá ni sedentario, ni tampoco para los que lo quieran “humanizar”, porque ya lo dice el estándar, es un perro de guarda, defensa y pastoreo y tiene carácter. “No quiere decir que sea agresivo, pero intentamos que no lo traten como un bebé, puesto que el perro puede pasar por delante al dueño y no lo pueda dominar”. Por sus características se trata de un perro territorial, que cuidaba su espacio. No es recomendable para vivir en un piso, porque necesita tierra, campo donde correr.

Negro, el estándar

El estándar se fijó en 1970 y se reconoce como único color el negro, pudiendo incluir solamente una mancha blanca en el pecho. “Esto conllevaba que se estaban cargando los pocos ejemplares atigrados y los de color negro fuego que quedaban y ahora se están recuperando”, aclara el secretario del club. Su esperanza de vida se prolonga incluso hasta los 14 o 15 años, muy adaptado al clima mediterráneo, caluroso, pero sin un frío excesivo. Su pelo varía entre el de pelo corto y largo. El primero estaba en la zona llana, con clima más benigno y el segundo que vivía en la sierra de Tramuntana, con más frío en invierno. Y en lugar de pastorear con él, lo destinaban a la caza de la cabra y se cruzó con podenco, con pelo largo y duro. De todos los socios del club solo hay uno que tenga pelo largo.
La evolución del ca de bestiar se debe al turismo, porque las casas de campo pasaron a convertirse en chalés y la función del perro quedó así muy limitada. Como la isla depende del turismo, el club busca que este perro se adapte a la compañía. Y lo que sí se vende es mucho cachorro para vigilar el chalé, pues es un perro de guarda, pero no se trata de un ppp. “Como mascota es un perro superinteligente, muy cariñoso y familiar, un perro 100% perfecto” afirma Marino.


No tienen libro de registro, función que cubre el Libro de Orígenes Español, que gestiona la RSCE. “Porque hay un trabajo ya hecho que es absurdo perderlo. Lo que sí hacemos son pruebas de ADN”. El club lleva a cabo cursos de educación canina para acabar con la imagen del pastor mallorquín atado al árbol con una cadena y con un bidón para refugiarse. “Queremos dar una imagen de que este perro se puede usar para compañía, para agility, para pasear… no solo tiene que guardar. Los que se van a Alemania, Austria o Polonia son como animales de compañía a vivir en sus casas”. 
El club no está a favor de la esterilización obligatoria, “es ir a contracorriente y echaría por tierra todo el esfuerzo de recuperación de la raza, cuidando, seleccionando y evitando los cruces indeseables con mestizos”, remata Talavante.

Los datos

20% dedicados al pastoreo

60% a la vigilancia de propiedades particulares

20% son animales de compañía

 

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