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Cómo llevar a los perros en el coche y evitar accidentes y multas

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La Dirección General de Tráfico ha perdido una oportunidad de oro para regular los sistemas de retención de las mascotas en los vehículos. A pesar de que en el 50% de las veces provocan situaciones de riesgo para los conductores, lo único normado es como un paquete “no debe interferir con el conductor”.

 

Por M.  ARAMBARRI

   

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 La nueva normativa sobre seguridad vial revisada en julio de 2021 indica que “la infracción por no llevar los animales en el vehículo adecuadamente colocados, mediante sistemas de separación o retención que evite interferencias con el conductor, podrá tener la consideración de sanción leve con hasta 100 euros de sanción sin retirada de puntos”.
Una vez más la norma va por detrás de la realidad. Más del 80% de los 20 millones de mascotas que hay en nuestro país viajan alguna vez en vehículo y la cuestión de los sistemas de retención sigue siendo una tarea pendiente para los legisladores, que han perdido una oportunidad de oro en la nueva redacción de La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a motor y Seguridad Vial aprobada en julio.
Poco nuevo se dice de cómo se deben colocar los animales en los coches, y se ha vuelto a dejar en manos del propio conductor cómo se debe instalar a su mascota en el vehículo.
Según el último informe realizado por RACE y Royal Canin, el 47% de los propietarios cree que la legislación no es clara a la hora de llevar a los animales en los desplazamientos, ya que solo indica que “no debe interferir con el conductor”.
Los datos no dejan lugar a dudas sobre la necesidad de una legislación más contundente. Según una encuesta de Ford, uno de cada tres lo lleva suelto y según la DGT, el 50% de conductores vive situaciones de riesgo por no transportarlo sujeto. Ford ha realizado la encuesta entre 5.000 propietarios de perros de Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido antes de diseñar con la ayuda del perro del ingeniero René Berns, un pastor australiano llamado Emil, el maletero de uno de sus vehículos y un transportín de dimensiones considerables en el que un can de raza grande puede viajar cómodamente. Según la DGT, el 82% de las mascotas que hay en nuestro país viajan alguna vez en vehículo con sus dueños y los más viajeros son perros y gatos.
El trabajo de Ford muestra que el 32% de los conductores que tienen perros admiten no haber protegido a sus mascotas en el coche. Hacerlo es un requisito legal en muchos países, y se reconoce que no solo es más seguro para los animales, sino también para los conductores, pasajeros y otros usuarios de la carretera.
Sin embargo, en España la norma sigue obsoleta. La primera norma que contempla la Dirección de Tráfico para el transporte de un perro es que vaya sujeto, ya que considera a las mascotas un tipo de mercancía y como tal debe estar atada al coche para que no se pueda caer, desplazar, o pueda comprometer la estabilidad del vehículo.
Lo cierto es que las dos leyes que regulan la circulación: el Reglamento General de Circulación y la Ley de Seguridad vial apenas especifican nada de cómo se debe transportar un perro en coche en España, limitándose a señalar algunas características básicas de conducción que se deben tener en cuenta como que el conductor debe mantener libertad de movimientos, un campo de visión necesario y atención permanente a la conducción. Los perros sólo los nombra en un párrafo en el que se señala que “Se debe mantener una adecuada colocación de los objetos o animales transportados”.
En la nueva redacción que ha entrado en vigor en julio solo se añade lo referente a la sanción, indicando específicamente que no llevarlos adecuadamente puede significar una sanción leve de 100 euros sin pérdida de puntos.
Pero, ¿qué pasa con los sistemas de retención? El informe de RACE sobre Animales de compañía y Seguridad Vial 2021 señala que “Llevar a nuestro animal de compañía sujeto es vital para evitar daños no solo en el propio animal, sino también para el resto de los ocupantes. Uno de los peligros con el que nos podemos encontrar es cuando la mascota viaja como ocupante de un vehículo y no va sujeta correctamente. En caso de colisión, o solamente ante un incidente que nos obligue a realizar un frenazo brusco, podría salir despedida y sufrir daños importantes por el impacto contra los elementos del vehículo o contra las personas que viajen junto a ella. Las lesiones que se podría ocasionar podrían ser mortales, pero además podría provocar lesiones también importantes o incluso mortales (dependiendo de la fuerza de la colisión y del tamaño de la mascota) a otros pasajeros del vehículo al salir proyectado”.
Los expertos indican que cuando un coche va circulando a una velocidad de 50 km/h, los ocupantes y los objetos que van dentro del vehículo se mueven también a la misma velocidad en el caso de impacto, matiza RACE. Así, en caso de colisión, ni los objetos, ni los animales ni las personas cambian su masa, ni la gravedad cambia su valor, por lo que no cambia el peso de ninguno de los ocupantes de un vehículo. Cuando un vehículo frena bruscamente o sufre una colisión, los pasajeros o los elementos que viajan sueltos en su interior tienden a mantener la velocidad que llevaban en los instantes previos al frenazo o colisión (no aceleran, sino que siguen a la misma velocidad). Así nos los explica la primera Ley de Newton que dice que todo cuerpo mantiene su estado de reposo o movimiento uniforme y rectilíneo mientras no actúen fuerzas externas sobre él.
Por ello, la sujeción de las mascotas no sólo está destinada a garantizar la seguridad del animal, sino también la de los pasajeros. Esto se aplica tanto a los frenazos bruscos como a los accidentes. En el caso de un choque frontal a unos 50 kilómetros por hora, las mascotas sin retención podrán producir altas cargas de impacto, ejerciendo fuerzas equivalentes a multiplicar hasta por 35 veces su peso (que, como hemos dicho, no varía). Esto significa que un perro de 20 kg de peso tendrá una carga de impacto que superará la media tonelada, lo cual es una carga adicional para los pasajeros del vehículo y puede reducir o anular la protección de sistemas de seguridad, como asientos, cinturones de seguridad o airbags.
Ante estos peligros y la falta de legislación adecuada, el informe de RACE destapa que a tres de cada cuatro conductores les preocupa llevar a su mascota sin retención por el peligro que puede suponer para el resto de los ocupantes, seguido por el riesgo que corre el propio animal de sufrir daños (un 67%) y en tercer lugar, por la posibilidad de ser sancionado por un agente de tráfico (50%).
En nuestro país, cada vez más conductores optan por diferentes sistemas para llevar a su mascota en el coche. Según RACE,  destaca entre todos los sistemas los arneses con un solo enganche por el que opta el 39% de conductores, seguido del 24% que elige el arnés de doble enganche, el 18% los transportines sujetos con el cinturón, el 16% barras o redes separadoras, el 11% transportines colocados en el maletero y un 5% en el suelo del vehículo.
Según los test realizados por el RACE, en colaboración con otros clubes automovilísticos como el ADAC alemán, han demostrado que los arneses de doble anclaje, utilizados por dos fijaciones al vehículo, ofrecen más seguridad al evitar el desplazamiento del animal, reduciendo el riesgo de rotura del sistema. Otro sistema bueno es el transportín en el suelo, entre los dos asientos. “Si fijamos el trasportín con el cinturón de seguridad del vehículo, estaremos reteniendo la caja, pero el animal ‘atravesará’ las paredes del transportín al impactar con fuerza, produciéndose daños graves en el animal, y un aumento del riesgo de impacto con el resto de los ocupantes”, matiza el informe de RACE.
Según la Dirección General de Tráfico, en seis de cada diez coches donde van perros, viaja uno solo; en un 29% lo hacen dos canes y en un 11% van tres o más. Según sus datos, el 50% de los conductores no conoce la legislación al respecto, y uno de cada dos vive situaciones de riesgo provocadas por el propio animal.
Y según el estudio de Ford, más de uno de cada cuatro de los encuestados que llevaban a su perro sin protección admitió que su mascota había asomado la cabeza por la ventana (26 por ciento). Algunos contaron que sus mascotas habían saltado por la ventana, sucediendo, en ocasiones, que murieran o resultaran heridas. Los dueños también admitieron haberse visto implicados en accidentes después de haber sido distraídos por sus mascotas, que los perros habían encendido indicadores, impedido la visión delantera o mordido a los ocupantes.

Cuidado con las paradas
Uno de los objetivos del informe de RACE es valorar el riesgo que existe durante el desplazamiento de las mascotas en un viaje como el que realizamos en el periodo estival. Y un momento de peligro es cuando nos detenemos para reducir los efectos de la fatiga o del cansancio. El 4% de los conductores que viajaban con una mascota reconoció que, en el momento de hacer la parada de descanso, perdieron el control del animal o se les escapó, lo que en un 1% provocó una situación de peligro (reconocido por el dueño). Si tenemos en cuenta que en España existen más de 10 millones de perros y gatos, podríamos considerar que se podrían haber producido hasta 400.000 situaciones de riesgo provocadas por la pérdida de control de la mascota, de las cuales, 100.000 habrían sido de alto riesgo para la circulación.

El lugar mayoritariamente elegido por los conductores para efectuar la parada de descanso con la mascota, con un 78,5% de los casos, es el área de servicio. Dos de cada tres dueños de mascotas (un 68% de los encuestados) suspenden la adaptación de las áreas de servicio a las necesidades de los animales de compañía; en concreto, un 26% las valora como muy deficientes, y un 42% como mal adaptadas. Solo un 3% las califica como buenas, y un 1% como muy buenas. Y entre lo que más valoran los dueños de las mascotas cuando paran en una zona de servicios, el 56% querría disponer de un recinto cerrado para soltar de forma segura a los animales, y un 31% que se les permita poder entrar al interior de la zona de restauración con la mascota, indica RACE.
Decálogo para viajar seguro
1-Nunca lleves el animal suelto en el interior del habitáculo.
2-Elige un sistema de retención adecuado al peso y a la envergadura del animal: arneses de sujeción de doble anclaje (con un sistema de unión corto y estable), transportines o separadores del habitáculo.
3- Acostumbra al animal al sistema de sujeción desde el primer momento.
4- No coloques objetos junto al animal.
5- En las paradas evita que salga corriendo y pueda provocar algún incidente.
6-Nunca dejes al animal en el interior del vehículo con altas temperaturas.
7- No darle de comer o beber en las horas previas al viaje.
8-Vigila la temperatura del vehículo.
9 Prepara su kit de viaje, con su cartilla de vacunación y todo lo que pueda necesitar en vuestro destino.
10-Si viajas al extranjero, ten en cuenta la documentación que puedas necesitar.
Los datos
1 de 3 van sueltos en el coche
26% reconoce que su perro ha asomado la cabeza por la ventanilla alguna vez
Sistemas utilizados por los conductores
39% elige arnés con un solo enganche
24% arnés de doble enganche
18% transportines enganchados al cinturón
16% barras o separadores en el maletero
11% transportines en el maletero
5% transportines en el suelo del habitáculo
2 leyes obsoletas y sin concreción
35 multiplica su peso un perro en caso de impacto a 50 km/h

(Páginas 6, 7, 8 y 9).

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