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El futuro en la parálisis laríngea: un stent que evita complicaciones postoperatorias

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En la parálisis laríngea los músculos que abren las vías respiratorias no funcionan correctamente, y el perro no puede obtener oxígeno. Está considerada una de las enfermedades más preocupantes que puede sufrir un can. La solución pasa por una cirugía difícil que en un 56% presenta complicaciones. Hasta ahora

Por M. ARAMBARRI
  

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Los propietarios de perros de razas grandes temen a una enfermedad que pasa sí o sí por una difícil cirugía tras la que hay complicaciones en el 56% de los casos. Se trata de la parálisis laríngea, cuando de repente los músculos que abren las vías respiratorias dejan de funcionar correctamente y el perro tiene dificultades para obtener oxígeno. Ahora hay una nueva esperanza: un stent.
Se trata de un prototipo de stent desarrollado en Zaragoza cuyo objetivo es abrir el espacio de la glotis. Según indica la veterinaria Júlia Molins Torrades en su trabajo fin de Grado de la Universidad de Zaragoza, “presenta la particularidad de que es fácil de ajustar, con pocas reacciones adversas y con dos pestañas en la región dorsal para poder suturarlo al proceso corniculado de cada lado”.
Aunque es una técnica en fase de estudio, “Por el momento, en los centros en los que se ha aprobado dicho prototipo, se están obtenido resultados prometedores, con la gran ventaja de que es una técnica de fácil colocación y con mortalidades muy inferiores” a la cirugía tradicional.
Entre las ventajas Molins indica una menor inflamación de la zona, un menor coste de dinero y de tiempo en la cirugía y su facilidad de colocación y retirada si fuese necesario. “Su uso se recomienda más a corto plazo que como solución definitiva y con puntos que se pueden retirar en casos de complicaciones graves”, matiza la veterinaria.
Como conclusiones, la veterinaria señala que “La colocación de un stent podría ser una alternativa eficaz, debido a que es un procedimiento corto y sencillo, que además se puede retirar en caso de complicaciones. Varios casos clínicos demuestran su efectividad sin una elevada mortalidad, aunque habría que seguir perfeccionando el stent para evaluar su uso como alternativa terapéutica a las técnicas quirúrgicas convencionales para esta patología. El colapso laríngeo, relacionado con la parálisis laríngea y muy asociado con el síndrome braquiocefálico, también se podría beneficiar de su uso”.
La parálisis laríngea es una de las enfermedades más preocupantes que puede sufrir nuestro perro, puede ser congénita hereditaria o adquirida. Es más frecuente en perros de razas grandes, y los machos se ven afectados de dos a cuatro veces más que las hembras.

Razas más afectadas
La presentación más común es la forma adquirida, denominada parálisis laríngea idiopática, es decir, de origen desconocido, en la que hay una mayor predisposición en razas medianas y grandes, normalmente mayores de diez años y afecta especialmente al labrador retriever, golden retriever, san bernardo y setter irlandés. Asimismo, se ha detectado en gatos. La forma congénita es la menos frecuente. La forma hereditaria se ha descrito en el bouvier de flandes con signos clínicos entre los 2 y los 6 meses y en el husky siberiano y sus cruces. En dálmatas jóvenes destaca por polineuropatía generalizada, según indican desde el Hospital Veterinario Valencia Sur.
Además de estas razas, la parálisis laríngea es una de las afecciones comunes a los perros con síndrome braquicéfalo. Se ha registrado que está presente en el 30% de los perros que padecen este problema, según indican desde el Hospital Veterinari Glòries.
Por otra parte, una reciente investigación desarrollada por el grupo de especialistas alemanes especializados en cirugía canina de cabeza y cuello, junto con genetistas de la Universidad de Berna indica que la raza del bull terrier miniatura es la que tiene mayor porcentaje de posibilidades de padecer la afección.
El equipo de investigadores alemanes, dirigido por Tosso Leeb, identificó la existencia de una mutación en esta raza que en principio sería la responsable del desarrollo de esta afección en los perros, pero no se detectó una correlación entre la mutación y la parálisis de este tipo, lo que según el estudio indica que otros factores de tipo ambiental o genético también podrían desencadenar su origen.
Se distinguen dos tipos de parálisis laríngea en función de a los músculos que afecte. Por un lado está la conocida como hemiplejia laríngea cuando solo está afectado el músculo dorsal de un lado de laringe, y por otro, la parálisis completa cuando fallan los músculos de ambos lados de la laringe del animal.
Los expertos coinciden en recomendar el uso de arneses en lugar de collar en los perros ya afectados por esta enfermedad, así como en perros que tiran de la correa constantemente en el paseo. Para evitar estas situaciones, lo mejor es asistir a profesional de la conducta canina que nos enseñe a pasear con nuestro perro sin que vaya tirando como loco de la correa.

Síntomas
El principal síntoma es la dificultad para respirar. Al perro le cuesta respirar y al inspirar hace mucho ruido. Este síntoma se aprecia más fácilmente cuando hace calor, ya que los perros tienen que respirar más para regular su temperatura.
Otro de los síntomas es el cambio en la voz del perro que podemos comprobar a través del sonido de sus ladridos.
Además, el perro tiene cada vez más dificultad para realizar cualquier esfuerzo. Si se le fuerza a moverse puede llegar a sufrir un síncope.

Los datos

30% de los perros con síndrome braquicéfalo la padecen
de 2 a 4 veces más se ven afectados los machos que las hembras

(Páginas 16 y 17) 

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