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Ca de bou, fiel e inteligente

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Musculoso y potente, perro de presa felizmente reconvertido en mascota, si bien bajo el calificativo ppp, exportado hasta el punto de que los mayores criadores están fuera de España. Hoy quiere quitarse ese estigma.

 

Por Miguel PELE

 

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Con los tiempos que corren, atreverse a tener un perro de los denominados ppp es todo un reto. Quedas estigmatizado y obligado por ley a una serie de requisitos. Pero no todo el mundo se resigna. En Baleares hay un moloso llamado dogo mallorquín, perro de presa mallorquín o ca de bou que lucha por abandonar este calificativo.
Caracterizado por tener una fuerte constitución, con cabeza grande y hocico achatado (bastante más grande en los machos), provisto de fuertes mandíbulas, como perro de presa, guardia y defensa que es, su tipología le hace ser considerado ppp.
En realidad, esta denominación “se le da fuera de las islas, porque aquí el gobierno Balear no la considera como raza peligrosa. La lista de razas ppp no se adapta para nada al carácter del Ca de Bou, como de otras razas, considerando que esta lista es absurda y creada desde el desconocimiento”, opina José María Coza, presidente del Club Español del ca de bou.

Este perro importado al archipiélago en las conquistas de Jaime I, surge de cruces con otros, peninsulares y extranjeros, durante el siglo XVIII, pero no sería reconocida por la FCI hasta 1963 y sus estándares de raza no llegaron hasta finales del siglo pasado como perro nº 249, dentro del grupo 2, sección 2.1 molosoides, tipo dogo, sin prueba de trabajo. Sin embargo, según Coza, desde el Club Bou hace 4 años “estamos pidiendo insistentemente a la Real Sociedad Canina de España que traslade a la FCI el nuevo estándar de la raza aprobado por el Gobierno de Baleares, propietario oficial del estándar, y que este sea reconocido por jueces, criadores y organizaciones internacionales pertenecientes a la FCI”.
En la actualidad, el censo de ca de bou controlado por la Consellería de Agricultura del gobierno insular ronda los 250 ejemplares. La mayor parte de los criadores está en el extranjero, en Estados Unidos y varios países de la Europa del Este. Tan solo unos 15 quedan esparcidos por nuestro territorio.
Con respecto a otros perros de presa, hay diferencias tanto morfológicas como de carácter, tiene un tamaño inferior a otros molosos similares, pero guardando las características de musculoso y poderoso. “El Ca de Bou posee amplias cualidades como buen perro funcional con una completa conformación física, es apto para guardar fincas, trabajar en la guarda del ganado vacuno adaptándose a cualquier tipo de terreno y a diferentes animales. Tiene un carácter afable adaptándose al ambiente familiar, siempre dispuesto a aprender”, matiza el presidente del club.
Es poderoso y bravo, un guardián insuperable, reservado y desconfiado con los extraños, pero muy cariñoso y atento con los miembros de la familia incluido los niños. Obediente y fiel. Es un perro rústico que se adapta bien a los cambios de temperatura y soporta bien las inclemencias del tiempo.
A lo largo de su historia ha pasado por perro al servicio del rey Jaime I, usado como ayudante de los carniceros para sujetar a las presas durante el sacrificio, en peleas contra toros, estigmatizado como perro de peleas caninas y finalmente, como fiel e inseparable amigo de sus dueños.

Como animal de compañía, es alegre y con buen equilibrio emocional, siempre que se le dé la correspondiente atención y el ejercicio diario necesarios.
Dependiendo de la educación recibida y la correcta socialización, como perro fiel e inteligente que se muestra, convivirá sin problemas con los humanos y otros perros. Sin embargo, sobre todo los machos, suelen tener peor trato con otros perros, al mostrarse dominantes, aspecto que se puede corregir de pequeño y con el liderazgo de su dueño.
Los 40 socios del club animan a los propietarios a asociarse “pues con ello pueden contribuir y participar en la labor de los clubes de raza, que es de proteger y fermentan la raza, y además se aseguran de la continuidad y mejora de la misma,” concluye José María.

Características

De apariencia fuerte y poderosa, su altura oscila entre los 52 cm de las hembras y los 58 de los machos, con un peso entre los 30 y 38 kg. Fuera de estos rangos, según recoge la FCI, la “desviación de los criterios antes mencionados se considera como falta y la gravedad de esta se considera al grado de la desviación al estándar y de sus consecuencias sobre la salud y el bienestar del perro”.

Cuidados

Además del ejercicio diario, tanto físico como mental que necesita este dogo mallorquín, se debe prestar atención especial a su alimentación, nunca en una toma de gran cantidad y evitar el ejercicio posterior, que podría causarle torsión de estómago. El comedero cerca de la altura de su boca.
Como otros braquicéfalos, puede tener problemas respiratorios que se agravan con el ejercicio físico con altas temperaturas.
Con buenos cuidados estos perros tienen una esperanza de vida acorde a su tamaño, y oscila entre los 10 y 12 años.

 

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