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Policías que trabajan con perros se entrenan y forman en su tiempo libre sin ayuda ni compensación

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Detrás de cada binomio de policía y perro de trabajo hay una formación y preparación exhaustiva, la mayoría de las veces en horas de su tiempo libre que restan a sus familias, amigos o jornadas de descanso. Lo peor de todo: sin reconocimiento ni ayuda o compensación alguna. Buena parte de las Fuerzas de Seguridad que trabajan con perro se entrenan y preparan en su tiempo libre sin ayuda ni compensación alguna

Por E. IGLESIAS

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Ver a un perro trabajando con su guía es algo cada vez más normal tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación. La empatía y simpatía que generan lleva a recibir cientos de ‘me gusta’, pero poco se sabe del trabajo que hay detrás. En el 99 por ciento de los casos es de forma altruista por parte de los policías, que dedican sus horas libres, hasta de su propio sueño, a sus perros.
Para conocer de primera mano cómo se forman y preparan estos perros, pasamos una jornada de trabajo con un grupo en la provincia de Granada, que varios días a la semana se reúne para tener a sus perros ‘a punto’ porque en la calle “han de ser los mejores”.
Lo primero es cuadrar sus horarios de los descansos en sus ayuntamientos para poder coincidir, ya que aquí, en el centro de la Academia K13 ubicada en Peligros, reciben formación de manera desinteresada por parte de los instructores tanto policías locales caninos de Granada capital, como de Maracena o Salobreña.
“Aquí ponemos al perro al máximo, cuando trabajamos en la calle te enfrentas con miles de situaciones nuevas, tu perro tiene que ser el mejor, no hay margen de error”, indica a LADRIDOS el guía canino de Salobreña, Prudencio Rubio.
Una vez que encuentran alguna hora en la que todos están libres y pueden ‘robársela’ a sus familias, acuerdan reunirse en las instalaciones que la Academia K13 tiene en Peligros.

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“Lo primero que hacemos es que cada uno va sacando a su perro y le va haciendo su obediencia, después ya pasamos a un trabajo más policial según la especialidad de cada K9, búsqueda de estupefacientes o seguridad y defensa. Esto no es un trabajo de dos días, esto es 24/7”, señala Ambrosio de la Unidad de Bienestar Animal del Ayuntamiento de Granada, con su compañero de cuatro patas Rocket, un pastor alemán de dos años especializado en defensa y estupefacientes.
En los municipios pequeños los policías locales que trabajan con sus perros tienen que buscarse la vida sí o sí. “Por ejemplo en Maracena o Salobreña, (dos pueblos granadinos uno en el cinturón y otro en la costa cuya población apenas supera los 20.000 o los 12.000 habitantes respectivamente) tenemos que buscarnos la vida como podemos, cuando vamos es a trabajar directamente, toda esta formación y entrenamiento lo tenemos que rascar de nuestro tiempo libre”, matiza Pruden.
También hay que tener en cuenta que no solo se trata de trabajar a los perros, para ello hace falta una serie de personal o de material del que los ayuntamientos, grandes o pequeños, en su mayoría no tienen.
“Por ejemplo, para la mordida y poder entrenar bien una defensa necesitamos un figurante con un traje, por eso tenemos que juntarnos y formar un grupo donde unos nos ayudamos a otros”, señala Ambrosio.
Jose, el propietario de la Academia K13 y figurante internacional, explica que “la formación en equipo funciona mucho mejor, vamos corrigiendo los fallos según vamos viendo, unos a otros se ayudan”.
Este grupo de agentes locales y guías caninos ha encontrado su verdadero apoyo para formar a sus perros en la Academia K13, donde Jose y Paqui (la columna vertebral del proyecto) son formadores de seguridad privada y ofrecen no solo su tiempo, también sus instalaciones. Junto a ellos el policía nacional Juanma, aficionado a los perros de trabajo y con mucha experiencia en el mundo canino, colabora también desinteresadamente con el grupo para que los perros estén a punto.
“Aquí podemos entrenar gracias a Jose, esto es su negocio y nos cede su tiempo y su preparación de forma altruista; no es lo mismo tú solo trabajar tu perro que con diez ojos, aquí lo que hacemos son cosas que no se hacen trabajando, ponemos al perro en unas condiciones óptimas para luego actuar en la calle. Tu K9 en la calle como policía tiene que ser el mejor perro, desde luego si no tuviésemos esta oportunidad de formarnos, aunque sea en nuestro tiempo libre y por nuestra cuenta, el perro iría menos fino”, añade el policía local de Salobreña.
En su método de trabajo en el grupo tienen un objetivo claro según indica Ambrosio: “Aquí no vamos a mínimos, vamos a máximos, ponemos al perro a que se enfrente a lo peor, a todo lo más extremo, para luego en la calle poder responder a lo que pueda surgir, siempre lo preparamos para lo más difícil para que el animal crezca en este sentido”.
Según Pruden: “Hay que tener en cuenta que aquí nunca se acaba de aprender, siempre te sale una cosa nueva en la calle, lo verdaderamente complejo es trabajar en la calle porque te enfrentas a miles de situaciones que tienes que descifrar en tu día a día, estas horas de entrenamiento en grupo son fundamentales”.
Este grupo, que ya lleva varios años entrenando de forma conjunta, está formado por el guía canino Pruden, policía local de Salobreña con su perra Nube, pastor belga malinois de tres años especializada en estupefacientes; Ángel de la Unidad Canina de Maracena con Bruma de dos años especializada en búsqueda de estupefacientes y Rolo K9 de intervención en formación con siete meses; Ambrosio de la Unidad de Bienestar Animal de Granada, con Rocket, pastor alemán de dos años que trabaja sustancias y defensa. Por parte de la academia colaboran con ellos Paqui con Akela, una presa canaria de 3,5 años; el policía nacional Juanma con dos pastores alemanes, Cyra de seis años y Suka de cuatro meses que acaba de iniciar su formación y Jose, dueño del centro y figurante internacional.

Dos centros
Academia K13 es un centro canino experimentado en el que, además de ayudar a este grupo de policías locales inquietos que buscan crecer en su especialidad a costa de su tiempo privado, hacen seguridad privada, trabajo deportivo, formación de guías y perros de seguridad privada para posterior alquiler o residencia. “Contamos con dos centros, uno más dedicado al particular donde hay residencia canina y entrenamiento del perro de las personas de a pie, además de consultorio veterinario o criadero. Y otro más especializado en formación, la Academia en sí, dirigido a guías caninos o profesionales del mundo perro”, explica Paqui, una de las instructoras de Academia K13.

 

La Policía no adiestra
En cuerpos más grandes como la Policía Nacional que cuenta con su propia Unidad Canina e instalaciones ubicadas en la Casa de Campo en Madrid donde tener a sus perros, la situación no es muy distinta, según se quejan los propios guías caninos.
“La Policía no adiestra, adiestran los propios guías”, asevera un guía canino de Policía Nacional de Madrid. “En muchas situaciones nosotros donamos los perros a la Policía, pasan a ser propiedad de la Policía, y aunque vivan en tu casa o en la Unidad de la Policía, todo el entrenamiento corre de tu parte, incluso de los perros comprados por la propia Policía, todo se resume en lo que dije antes, la Policía no adiestra, adiestran los propios guías”.

 

 (Páginas 14-16)

 

Intercambio de conocimientos, la piedra angular de la formación de binomios K9

 

Aula Abierta K9: formación, vínculo y marcaje con la trufa

 

Unidades caninas de policía local, en perenne formación

 

 

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